Echamos de menos la imprescindible co-producción bíblica italo-polaco-croata que de sabor a la cartelera de Semana Santa. La última joya del subgénero que me viene en mente es En busca de la tumba de Cristo, con Dolph Lundgren, Daniele Liotti y Mónica Cruz, todo un clásico. Telemadrid es una buena alternativa; la sobredosis de cine piadoso de los próximos cinco días en el menú ataca la resistencia del más devoto. Para darse un respiro entre Rey de Reyes y La túnica sagrada proponemos una escapada a la cartelera con dos destinos posibles.
a) Lo nuevo de Alberto Rodríguez, que tiene fijación con el número 7. Grupo ídem pone de relieve un hecho insólito, y es que el thriller patrio está encontando su lugar en el mundo. En el año de No habrá paz para los malvados, un bis de este calibre ya roza el umbral de gran acontecimiento. Queda fatal decir que está tan bien hecha que no parece de aquí, pero es la verdad. Las alcantarillas de la Expo a rebufo de cuatro vaqueros con licencia para limpiar de chatarra las malas calles golpeando primero y preguntando después. Hiperrealismo policiaco de muchos quilates y además un demoledor descenso a los infiernos en torno a dos yonquis de la violencia y el abuso de poder que pone los pelos como escarpias. Yo que creía que era la versión cine de Los hombres de Paco. Que va.
b) Take Shelter. Mejor no destriparla ni desentrañar los secretos de su perturbador mecanismo. Es una película inquietante como pocas, si la describo me la cargo; no, hay que verla, hay que sentirla y padecerla para hacerse cargo. Una espeluznante ventana al miedo como catalizador de emociones, reales e imaginarias. Dos virtudes más: Michael Shannon, con su impagable jeta de desequilibrado infeliz a cuestas, soberbio, y la preciosa y talentosa Jessica Chastain. Un día de estos le dedicamos un post a falta de presupuesto para dedicarle una estatua.
Reestrenan Titanic en 3D. No la he visto (así vestida digo), pero ya sambemos como funcionan los tresdes oportunistas de segunda mano, mal. Por lo demás la última vez que la vi fue entonces, en el 97. Supongo que seguirá siendo igual de ñoña e interminable que entonces. Ñoña es también un rato la inocente Mi hijo y yo. Es una declaración a ese maravilloso deporte de tíos duros vulnerables que es el rugby (ya conocen el dicho, el rugby es un deporte de villanos jugado por caballeros, y el fútbol un deporte de caballeros jugado por villanos). La hemos visto mil veces; es la clásica epopeya deportiva infantil-juvenil con mensaje de superación como coartada. Es bonita, pero cinematográficamente vale muy poco.
Pero poco es más que nada, que es lo que vale La fría luz del día. Es un perfecto desastre; todo está fuera del tiesto y ni actores ni director (el de la descacharrante JCVD) saben qué demonios hacen en medio de semejante fregado. Es la comedia involuntaria del mes. Madrid y Verónica Echegui merecen mejor materia prima para lucirse en Hollywood. Otra vez será.
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Comentarios
Luis
Fecha: 12/04/2012
Me gusta!
R. Piorno
Fecha: 10/04/2012
Que Tatsuya me perdone. Es el segundo mejor samurai de la historia del cine.
ainhoa
Fecha: 05/04/2012
Esto es un comentario a tu perfil : dices Mifune (en el Olimpo de los mosntruos cinematográficos sea!)...pero no le dejas un poc de espacio a Tatsuya Nakadai, que además, está vivo?