Echamos el cierre en lo que queda de agosto para remponer pilas y olvidar la geta de Merkel, Draghi, Weidmann y demás malhechores del capitalismo de casino que nos amargarán, seguro, el otoño y etcétera. Pero el cine se queda aquí, y a modo de epílogo de la temporada 2011-2012, o como prólogo de la siguiente, dejamos deberes al buen cinéfilo en forma de recomendaciones a modo de tweet. Acecha cine bueno en las próximas semanas. Es este:
Pixar levanta cabeza tras el desastre de Cars 2, y lo hace "disneyzándose", guiñando el ojo a los años dorados del cuento de hadas exótico de los tiempos del dibujo artesanal. Brave no se cuenta entre los mejores trabajos de la casa, ni mucho menos, pero funciona y te incita a hacer la maleta y coger el primer vuelo a Escocia. Qué país.
Al final se pone tierno y condescendiente, un sacrilegio para un tipo tan irreverente como Seth McFarlane, pero durante dos tercios del total del metraje Ted es brillante y provocadora, y el oso de trapo drogata, grosero y mujeriego que encapsula la adultescencia frustrada de Mark Wahlberg es un personaje antológico. Yo me reí como un descosido.
A Tony Gilroy se le olvidó acabar la película, y ese es un handicap muy serio. Una cosa es un final entreabierto y otra uno abierto de par en par como el de El legado de Bourne, que hasta la secuencia final, que te deja literalmente a dos velas, es un thriller casi tan solvente como los episodios de la franquicia que le preceden. PD: Rachel Weisz es una actriz única, y una mujer de belleza y sensualidad inagotables.
Si tienen que existir remakes, por favor, que sean todos como el Hara-Kiri de Takashi Miike. Lo cool es decir que no le llega al clásico de Kobayashi a la altura del betún, pero sería mentira. Miike borda la revisión del chambara crepuscular por antonomasia, en forma y fondo, con un inconmensurable Ebizo Ichikawa, que envidia poco al legendario Tatsuya Nakadai. Lo dicho, vivan los remakes si son como este.
No es broma, es una de las mejores películas del verano. Disfruté de Los mercenarios 2 como un crío con bicicleta nueva. Pocas veces vi a un pelotón de viejas glorias con tanto ánimo de autoinmolarse públicamente para escarnio general, eso sí, reivindicando a lo burro el cine de mamporros de la era analógica. Como autoparodia es un diez y medio (la aparición en escena de Chuck Norris es legendaria), y como película de acción se merece un respeto.
El neonoir nórdico está sembrado. Producen mucho pero además producen bien. Headhunters es una de las gratas sopresas de la cartelera estiva; un thriller brutal de hombre a la fuga que será versionado por los americanos más pronto que tarde. Mejor que la mayoría de productos USA de la misma calaña.
Es todo; el resto o no nos gustó o nos dejó fríos. Lo dicho. Echamos el cierre estivo. Feliz agosto cinematográfico.
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Comentarios
Anónimo
Fecha: 24/08/2012
Jeta se escribe con jota.