Levantamos cabeza al fin. Julio, un mes tradicionalmente rácano en cine recordable, se puso estupendo.
SUBEN
- Paco León, que puso la industria del cine español patas arriba cuestionando el modelo de distribución y exhibición imperante y nadando contra corriente para demostrar que hay alternativas al inmovilismo del sector, y a la resignación en la lucha contra la piratería. Estrenada simultñaneamente en la red, en cines y en DVD, Carmina o revienta fue un éxito en todas las plataformas. Y, frente a los augurios de los cenizos, su estreno simultáneo en internet no mermó su potencial taquillero en salas. Y, por si fuera poco, la película merece la pena.
- El cine patrio empieza a saltar barreras que hasta hace nada parecían vedadas. El panorama global es tan desolador como el estado de la economía nacional, pero hy directores jóvenes que se esmeran porque nuestro cine se parezca cada vez más a una industria. Juan Martínez Moreno es uno de ellos, y Lobos de Arga una ingeniosa y muy fresca relectura en clave parodia de la serie b licantrópica de toda la vida. 2012 es el año de Lobos de Arga y Rec 3, dos comedias de terror de mucho nivel.
- Terceras partes como El caballero oscuro: La leyenda renace hay muy pocas. El Padrino 3, El retorno del rey y poco más. Christoper Nolan cierra un trienio en estado de gracia. Las dos secuelas de Batman Begins y Origen son de lo mejor que el cine americano ha dado a luz en los últimos tiempos. Antes o después Batman volverá a la carga, pero ya sin Nolan, y venga quien venga a sustituirle saldrá escaldado, seguro, de las comparaciones. En fin, una de las mejores películas del año, otra vez.
- Puede que sea una comedieta intrascendente y escasamente digna de recuerdo, pero El irlandés reivindica a voces la gigantesca figura del gran Brendan Glesson, uno de los mejores secundarios del cine anglosajón de las dos últimas décadas y, las pocas veces que le dejan, uno de los mejores protagonistas. Un genio de la comedia y del drama, Glesson borda a un impresentable poli irlandés de provincias, pendenciero e indisciplinado, que bien valdría una candidatura al Oscar.
- En un lado de la balanza está la muy olvidable Madagascar 3, saga que ha ido degenerando película a película convertida en unatracón de chistes sin cabeza ni cola. Todo lo contrario que Ice Age. Nunca fue una saga inolvidable, pero ha mantenido una línea de regularidad muy estimable en los tiempos que corren. Shrek, Cars o Madagascar se asfixiaron en el camin. Ice Age llega a la cuarta sin alardes pero con fuerzas. No es moco de pavo.
- Momentos muy duros para Sylverster Stallone, que digiere en estos días la peor noticia que un padre puede recibir. La muerte de su hijo ha puesto a Hollywood de luto. Nos unimos dese aquí por el enorme respeto profesional que le tenemos. A diferencia de otras viejas glorias llorinas y sin dignidad en el ocaso, Stallone se rebeló contra las falta de ofertas fabricanndo las suyas propias, con enorme éxito además. Stallone dirige, produjo, dirigió y protagonizó "Rocky Balboa" y el último Rambo, demostrando ser mucho más que un montón de músculos mal llevados.
BAJAN
- Los exhibidores y compañeros de oficio que han intentado sin éxito boicotear el estreno de Carmina o revienta por poner en peligro los privilegios de aquellos que se niegan a que todo cambie para que todo quede como está. Paco León les ha plantado cara y les ha sacado los colores con un éxito por el que pocos daban un duro. Los del boicot deberían reflexionar por cuánto tiempo quieren seguir viviendo de esto. Si siguen cerrando los ojos a la evidencia el negocio dle cine será un solar en España de aquí a pocos años.
- Hollywood es literalmente inaguantable cuando se pone a disertar, en lenguaje multisala, sobre la paternidad, la familia y la felicidad de lata. Qué esperar cuando estás esperando es ñoña e irritante, y pone de relieve una vez más el atroz conservadurismo del cine comercial americano cuando se trata de vender las excelencias de un cierto modelo de pareja, de familia y de estabilidad. Hasta el gorro.
- No es que sea una mala película. De hecho, al lado de Spider-Man 3 es una obra de arte, pero ya agota la moda esta de la secuela-remake. Hace menos de una década del primer Spider-Man y ya estamos otra vez de vuelta en el principio. Hay maneras y maneras de reinventar una saga. Por un lado está el modelo Nolan; borrón y cuenta nueva total y lavado radical de cara, y por otro éste, que consiste en volver a filmar otra vez la misma película cambiando los cromos. La primera mitad de The Amazing Spider-Man es un erre que erre muy cansino.
- Lo mejor de El dictador es la campaña promocional. Solo ahí Sacha Baron Cohen ha dado rienda suelta a su verdadero yo, importunando al personal con bromas pesadas y tocando las narices como solo él sabe. El problema del actor británico es que ya es demasiado popular para seguir haciendo lo que ha hecho siempre. Su última película es ficción pura y dura, con puntuales momentos de gran ingenio satírico, pero a años luz de la frescura terrorista de Borat y Bruno.
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