Blancanieves bis. Pero esta es la "buena". Más pasta, mejor fachada y, sobre todo, un director que cuando menos sabe la película que quiere hacer. Ya es algo, porque Tarsem Singh, en su horrorosa y reciente versión del cuento, no tenía ni la más remota idea. Esta luce factura impecable, pero además entretiene, que es de lo que se trata. La cosa es tunear el cuento hasta dejarlo irreconocible, lo cual está bien porque para versiones cándidas del mismo ya tenemos la de Disney. Es rollo épico-fantástico a la Narnia y a la Tolkien, pero con toques de cine ochentero de espada y brujería. No te cambia la vida pero tiene su gracia. En fin, que da un puntito más de lo que de ella se espera. Para pasar la tarde sin pedir reparación moral.
Imanol Uribe ya estuvo en la Guerra Civil en El viaje de Carol, pero más de refilón. Un clásico del cine patrio como él no podía no tener en su haber una historia de franquistas pérfidos y antifranquistas inmaculados como mandan los cánones. Es lo de siempre, maniqueísmo a raudales, personajes planos, sin apenas dobleces, pero Uribe es mejor director que otros muchos que visitaron recientemente el subgénero enblema de nuestro cine, muy a pesar de un nurtido grupo de espectadores que se confiesan hasta el gorro de ese cine español de vodeviles y dramas guerracivilistas. Con todo Uribe es un director sobrio y concienzudo. Miel de naranjas se mira con agrado (se esboza incluso la amistad entre uno de cada bando, todo un atrevimiento). La culpa es de un plantel de secundarios de mucho nivel. Los protas están más verdes, pero se esmeran.
Como Diane Keaton, que se toma muy en serio lo de derribar su prestigio por la borda película a película. No es que Por fin solos sea difícil de ver, que lo es, es que a la ex musa de Woody Allen no hay quien la aguante de unos años a esta parte. Aquí está Kevin Kline para templar y contrastar el histrionismo cursi de Keaton, que tampoco tiene donde hincar el diente, seamos justos. Kasdan se pierde en la espesura del bosque dando bandazos sin rumbo ni norte. El enredo empieza con un perro que se pierde, pero al final se pierden todos con él. Qué fue del director de Grand Canyon. Ni rastro de él en esta colosal bobería.
Puestos a hacer el indio, hágase con un mínimo de criterio. En Fuera de juego engrosa el baúl de comedias futboleras del montón que tanto predicamento tienen en nuestra industria de un tiempo a esta parte. Al menos enfila recto y no se anda por las ramas perdiendo el rato. Le perdonas casi todo porque Diego Peretti y Fernando Tejero son dos cómicos (y no solo) formidables. Se lo pasan bomba juntos y contagian. La película es ellos; el enredo alrededor, digerible sin más, es lo de menos.
Hay vida más allá de la cartelera comercial. Dos citas para amantes de las salas de gafapasta. El sábado en la Filmoteca la inolvidable Carta de una desconocida de Max Ophüls a las 17.30. Y el mismo día a las 16.45 en el Círculo Hasta que llegó su hora. Verla en cine no tiene precio, y quien aún no tenga el gusto, descubrirá de donde rebaña Tarantino para componer sus collages.
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Comentarios
R. Piorno
Fecha: 04/06/2012
Hola Teresa.Gracias por compartir tu opinión. La mía es diferente, Creo que Tejero ha dado un salto de calidad importante en los últimos años. Hay tipos que me parecen buenos cómicos y muy malos actores, de ahí lo de "(y no solo)". Yo pensaba que Tejero era de esos (que le vamos a hacer, a mí si me parece un cómico solvente), pero como rectificar es de sabios lo hice hace un año o así. La culpa fue de "Cinco metros cuadrados". Era un papel cien por cien dramático y tengo que confesar que quedé muy grátamente sorpendido. "La chispa de la vida" simplemente no hay por donde cogerla. Y la culpa no es de los actores de reparto.Dicho esto añado que la comedia es un terreno extremadamente delicado. Soy fan de Will Ferrell y de Jack Black (aunque a veces le odio). Con eso está todo dicho.
Teresa Ramos Ramos
Fecha: 03/06/2012
Muchas gracias por la información y las sugerencias. Pero...un pequeño inciso: ¿desde cuando Fernando Tejero es un cómico formidable ( y no sólo)? Si para tí un actor que no vocaliza, que sólo tiene un registro en los gestos y en la voz y que, las pocas veces que ha intentado hacer un papel diferente al que SIEMPRE hace, ha hecho el ridículo (véase "La chispa de la vida", ese engendro) es un cómico formidable...ya no sé si fiarme del resto de tus críticas.Ese señor al que tenemos que padecer hasta en la sopa, porque "más vale caer en gracia que ser gracioso" ha rebajado el nivel de todas las películas en las que ha aparecido.