Marcianos de andar por casa y un espejo roto

Respuesta fundamental a una pregunta fundamental ¿por qué demonios, telefilmes aparte, el cine no se atrevió nunca a producir una Blancanieves de carne y hueso? Razón Tarsem Singh. No digo que otra Blancanieves sea posible, aunque debería. A ver por donde nos sale Rupert Sanders en junio con la otra versión (75 aniversario de la película Disney, he ahí el porqué de la insistencia); de momento Singh fabrica boztezos muy barrocos, en su línea. Immortals era la misma cosa; vestuario y diseño de producción de ópera rock y dos horas de tedio alrededor. Aquí te esmeras por saber a qué juega pero ni una condanada pista. Su destartalado cuento está a medio camino entre la parodia-escarnio de Encantada y la relectura de los roles femeninos y la actualización ortopédica del cuento de Caperucita Roja. Pero ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario.

A Vigalondo, en contraste, se le espera y está. Extraterrestre es lo mejor del lote de este viernes. Déjense sorprender y llevar, no lean sinopsis ni vean trailers. Solo un aviso, los que no están son los marcianos; o mejor dicho, estar están, pero son tipos de carne y hueso, aunque el extraterrestre de verdad es Vigalondo. Es una comedia, pero de verdad, de las que te hacen reír con causa; pero no, ojo, una caricatura de género. Hay un platillo volante pero es un McGuffin. El enredo es enteramente terrícola, y es puro ingenio entre cuatro paredes. Uno que, para variar, confirma alternativa; nos gustaron Los cronocrímenes y nos gusta todavía más Extraterrestre. Vigalondo es un tipo genuino; su sentido del humor es único y su manera de destripar y profanar el cine de género también.

Y eso no es todo; Redención es agria e inhópita, pero te encoge el corazón a vueltas con la reinserción social y emocional de un fulano consumido por la violencia y el rencor que le anidan dentro. Ah, un hurra por ese grandioso actor escocés que es Peter Mullan. Lo demás es relleno, Al borde del abismo empieza mirando el vacío desde lo alto y acaba espachurrada en el suelo de mala manera entre ruitinas del cine de atracos y Todos los días de mi vida es merengue romántico de anuncio de colonia o anuncio de joyas por San Valentín. También confirma que Channing Tatum no tiene remedio; el arte dramático no es lo suyo.

  • Miguel Angel

    Pues no me llamaba mucho la de Vigalondo. Me olía a españolada cutre, pero me la apunto. Esta semana veré Hugo que la tengo pendiente

  • Raquel

    Pues yo a pesar del comentario no me arriesgo a dejarme la pasta en esa peli, vi el trailer en el hormiguero y me pareció mala no, lo siguiente!!!

  • R.Piorno

    Es marciana, como también lo era "Los cronocrímenes". Vigalondo es así. De todos modos, otras consideraciones aparte, es ante todo un cachondeo de comedia.

  • sagaz

    Blancanieves es la peor película que he visto en muchos años. Aburrida e incoherente hasta decir basta. Lo único que la salva es la actuación de Julia Roberts, muy metida en el papel