Guía del Ocio

Cine en Madrid

Archivo

Avatar

Doce años después de su hiperoscarizada Titanic vuelve James Cameron con un renovador film que fusiona la imagen real con la más avanzada animación motion-capture en 3D. Un ex marine (Sam Worgthington) es transformado en na vi, habitante del planeta Pandora, al que es envíado como espía.

  • Género: Ciencia-Ficción .
  • Director:James Cameron.
  • Intérpretes: CCH Pounder, Giovanni Ribisi, Joel Moore, Laz Alonso, Michelle Rodriguez, Sam Worthington, Sigourney Weaver, Stephen Lang y Zoe Saldana.
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2009
  • Duración: 162 min.
  • Fecha de estreno: 18 / 12 / 2009.
  • Productora: 20th Century Fox, Lightstorm Entertainment, Giant Studios.
  • Guionista: James Cameron.
  • Fotografía. Mauro Fiore.
  • Distribuidora: Hispano Fox Films.
  • Música: James Horner.
  • Calificación: No recomendada menores de 7 años .
  • Guiadelocio.com:

    3
  • Valoración usuarios:

    (267 votos)

James Cameron deslumbra con un espectáculo visual sin precedentes, muy previsible, pero a pesar de todo fascinante

Autor: Roberto Piorno

¿Punto de inflexión en la historia del cine? ¿bisagra entre el antes y el después de la manera en que la industria y el público se relacionan con las altas tecnologías aplicadas al audiovisual? No, en absoluto. "Avatar" no es la película inaugural de nosequé que vaticinaban las crónicas; no es cine revolucionario, por más que el desmesurado y grandioso circo digital que trae bajo el brazo ponga en jaque a los actores del mundo que, de una vez por todas, intuyen la amenaza de los avatares clónicos como una amenaza real. Para ser todo aquello que los profetas de la nueva era del celuloide le exigían que fuera, "Avatar" debería ser más suya, ir infinitamente más a su bola. Comencemos pues por lo menos bueno: Cameron nos enchufa a la épica de los mitos primigenios, de las epopeyas culturales arcaicas y de la tragedia étnica clásica de toda la vida, cierto, pero no seamos ingenuos, apelar a la resurrección del hálito legendario de las fábulas añejas es una manera muy sutil de escurrir el bulto de las miserias a flor de piel de un guionista del montón.

"Avatar" es previsible del primer al último plano, y además se presta a disecciones de perogrullo: "Pocahontas" + "Bailando con lobos" en clave sideral, ni más ni menos. Cameron, decíamos, es un narrador hábil pero no original. Le sale mal inventar cosas nuevas más allá del ámbito del nuevo horizonte visual. "Avatar" es una película muy sólida, pero echa en falta las emociones genuinas e irrepetibles que separan el grano de la paja. Ahora bien, y he ahí donde radica el milagro, el director de "Titanic" tiene el don de copiar con discreción y de ser resultón, a pesar de todo.

Estamos incluso dispuestos a no pasarle factura por levantar tamaña nube de polvo fracasando en lo esencial, y es que su película tiene un defecto criminal: sabemos cómo acaba, dónde, cómo y por qué a las primeras de cambio. Con todo "Avatar" funciona en su elemental y muy esquemática dramaturgia; su romanticismo interétnico proyecta sentimentalismo creíble y el maniqueísmo, no pocas veces ingenuo, de la epopeya resalta, curiosamente, más sus virtudes que sus defectos: relectura patas arriba de la ciencia-ficción de amenaza alienígena, de la psicosis de la invasión extraterrestre, lo nuevo de Cameron invierte con gracia el orden natural de las cosas situando al hombre como animal depredador y no como animal depredado. Al fin y al cabo dan mucho más miedo las grandes corporaciones multinacionales del ultracapitalismo que cualquier otra amenaza virtual escondida en un remoto islote del espacio exterior.

Después de todo, y a pesar de los pesares, "Avatar" funciona, y no sólo, que también, por la desarmante magnitud del espectáculo (la batalla final tierra-aire es para interrumpir la proyección con vítores y aplausos); Cameron lleva la motion capture a una nueva dimensión y los condenados clones digitales sienten y padecen a la vista de todos como seres, casi, de carne y hueso. No nos resistimos absolutamente nada a la inmersión en el otro mundo; "Avatar" integra en una alucinante sucesión de filigranas tecnológicas el mundo real y el digital sin despeinarse; el holocausto alienígena nos amarga la tarde, salimos de la sala odiando a nuestros congéneres y descubrimos humedades en los párpados frente a su tan elemental como entrañable romanticismo intergaláctico.

Cameron agarra el timón de la nave con determinación y entre unas cosas y otras el barco (o, mejor dicho, el trasatlántico) llega a buen puerto. Conclusión: digerimos las casi tres horas del fabuloso viaje a Pandora sin darnos el lujo de pestañear con las imprescindibles gafas 3D a cuestas (verla en "pantalla plana", avisamos, es un crimen). Una gozada, defectos incluidos.

Lo mejor

Visualmente es el demonio

Lo peor

Previsible de punta a cabo

  • ¡Compártelo!