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Las vidas posibles de Mr. Nobody
En el 2092, un anciano centenario (el actor y cantante de 30 Seconds to Mars, Jared Leto) recuerda su pasado y las vidas que podría haber vivido. Drama fantástico que cuenta en el cast con Sarah Polley (Mi vida sin mi) y Diane Kruger (Malditos bastardes).
- Género: Ciencia-Ficción .
- Director: Jaco Van Dormael
- Intérpretes: Allan Corduner, Diane Kruger, Jared Leto, Linh Dan Pham, Michael Riley, Pascal Duquenne, Rhys Ifans y Sarah Polley.
- Nacionalidad y año de producción: Alemania, Bélgica, Canadá, Francia
- Duración: 136 min.
- Fecha de estreno: 23 / 07 / 2010.
- Productora: Pan Européenne Production, Pathé Cinéma, Integral Film, Virtual Films.
- Guionista: Jaco Van Dormael.
- Fotografía. Christophe Beaucarne.
- Distribuidora: Wanda Visión.
- Música: Pierre van Dormael.
- Calificación: No recomendada menores de 7 años .
Sugerente y preciosista cinta de ciencia-ficción sobre la recurrente metáfora de las vidas posibles, las variaciones aleatorias del tiempo y la pura casualidad
Autor: Miguel Garrido

En nuestras vidas, ¿qué parte se debe a la casualidad? ¿Por qué elegimos una cosa en lugar de otra? ¿Qué provoca que nuestra existencia sea la que es? El belga Jaco van Dormael dirige a Jared Leto en una película sobre la duda, articulando una narración de ciencia-ficción que pretende filmar las incógnitas que habitan en la mente humana, de forma, eso es lo malo, algo redundante, enmarañada y esteticista. Hay historias cuyo núcleo dramático capital requieren una u otra estructura formal para operar en conveniencia dependiendo del mensaje que se quiere revelar. Para el caso de esta coproducción belga y francesa, cuyo principal mensaje reside en las consecuencias a que nos conducen las secuelas del tiempo, la historia propiamente dicha acentúa la serialización infinitesimal de escenas colmadas de estética publicitaria a la que se le ha reducido su contenido más puro, el metafísico. Dormael no es Stanley Kubrick en 2001, por ello recurre a la estética frente al mensaje.
Las vidas posibles de Mr. Nobody nos proyecta a un mundo que comienza en el año 2092, un tiempo en que la tecnología ha posibilitado que el ser humano trascienda su estado a la inmortalidad. Jared Leto interpreta a Nemo Nobody, el último hombre mortal sobre la tierra con más de un siglo de edad, cuya memoria es la película que vemos, como si fuera una cinta de moebius poética, pura filigrana formal, en la que los recuerdos del protagonista se entrelazan, muchas veces incoherentemente, en la dimensionalidad de un tiempo pasado y presente. Lo interesante del argumento es que las acciones de Nemo toman uno u otro cariz dependiendo de la decisión que elije con respecto a una situación cotidiana o sentimental, operando el filme en un sistema de cajas chinas cuyo efecto final es una cascada de imágenes preciosistas sin objetivo a la vista.
El hilo de Ariadna del que tira la historia se hace así larguísimo, y la madeja termina por enredarse, perdonándole la vida a la película porque en la filmación de imágenes bellas se halla su máximo póker de ases. Jaco Van Dormael es deudor de un cine que conecta lo sentimental con lo puramente fantástico, del francés epidérmico de Alain Resnais al peor cine de ciencia-ficción de escuela. También el metraje es excesivamente largo; y el engarce entre tiempos y secuencias, laberíntico y retórico. Por apuntar tan alto, la refinada belleza visual de sus imágenes se erige caprichosa y se pierde el interés filosófico que prometía la chicha de la que partía.
Lo mejor
Su formato hipersensorial. Todo en ella es estéticamente elaborado
Lo peor
El ligero desgobierno de buena parte de la narración




