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Men in Black 3
Will Smith y Tommy Lee Jones regresan en esta tercera entrega en 3D de la popular comedia de ciencia ficción. El agente J (Smith) viaja al pasado para salvar a una rejuvenecida versión del agente K (Josh Brolin) y al planeta Tierra.
- Género: Comedia .
- Director: Barry Sonnenfeld
- Intérpretes: Alice Eve, Bill Hader, Emma Thompson, Jemaine Clement, Josh Brolin, Michael Stuhlbarg, Tommy Lee Jones y Will Smith.
- Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2012
- Duración: 120 min.
- Fecha de estreno: 25 / 05 / 2012.
- Productora: Amblin Entertainment, Paramount Pictures, Millennium Films, Parkes/MacDonald Productions, Nu Image Films.
- Guionista: Etan Cohen, David Koepp, Jeff Nathanson, Michael Soccio.
- Fotografía. Bill Pope.
- Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España.
- Música: Danny Elfman.
- Calificación: No recomendada menores de 7 años .
Barry Sonnenfeld resucita con argumentos a los Hombres de Negro con la secuela que ni supo ni pudo ser “Men in Black 2”
Autor: Roberto Piorno

Si algo ponía en evidencia Men in Black 2 es que la química entre Will Smith y Tommy Lee Jones por sí sola no era pilar suficiente. Una lección aprendida.
Aquí Etan Coen y Koepp construyen un atrezo coherente y razonable; la gracia consiste en desentrañar enigmas del pasado, hábilmente amontonados alrededor de un túnel del tiempo, e inventarse una precuela dentro de la secuela y viceversa, sin ser solo lo primero ni solo lo segundo. El quid de la cuestión es un viaje al pasado de ida y vuelta donde alterar el curso de los acontecimientos de entonces es vital para que no se alteren los parámetros del presente.
Es decir, un Regreso al futuro con alienígenas y sujetos de negro y gafas de sol. Men in Black 3 tiene un guion, y eso es mucho más de lo que pueden presumir la mayoría de películas de acción de artillería pesada que se llevan ahora. Hay, milagro, planteamiento-nudo-desenlace, y el animalario monstruoso, el condimento digital propiamente dicho es eso, condimento.
Sonnenfeld trabaja con una dramaturgia simplona y no precisamente genuina; pero en torno a ella J y K recuperan el carisma perdido en la segunda. La clave del asunto no es neutralizar la enésima amenaza interplanetaria, que también, la gracia estriba, de hecho, en trazar los orígenes comunes de los dos agentes estrella del MIB y la incertidumbre de un drama (en diminutivo, si acaso) subyacente.
Es decir, que se intenta, académicamente hablando, que sea el conflicto íntimo y personal del uno y del otro lo que mueva el motor del, por otro lado, deslumbrante espectáculo. Tan simple y elemental como eso: Men in Black 3 funciona porque sus personajes protagonistas recuperan su identidad, vuelve la química (a tres bandas en esta ocasión, aunque la mímesis Josh Brolin-Tommy Lee Jones es tal que uno se olvida que son dos actores distintos interpretando el mismo personaje).
Alrededor de ambos (o de los tres) se filtran toques de distinción insólitos en una película de pretensiones tan cortas. Michael Stuhlbarg lidia con un outsider pintoresco y lunático brillantemente retorcido y Bill Hader con un Andy Warhol con truco, coartada del desvarío más ingenioso de todo el paquete. Discreta comedia de acción con los números en regla para ser la película que Men in Black 2 no supo ser, la tercera entrega de la saga, que viene a ser un cruce simpático entre Los cazafantasmas y la citada Regreso al futuro, resucita el filón con razonables dosis de talento. Suficiente para desahogar el aburrimiento y/o desesperación de una tarde de pre-verano sin necesidad de arrepentirse.
Lo mejor
El delirante cameo de Andy Warhol
Lo peor
Las limitaciones inherentes a toda tercera entrega de cualquier saga




