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Tan fuerte, tan cerca

Versión de Stephen Daldry (The Reader) de una obra de Jonathan Safran Foer sobre un niño cuyo padre murió en los ataques del 11-9-2001. Con Sandra Bullock, Tom Hanks y Max von Sydow

  • Género: Drama .
  • Director: Stephen Daldry
  • Intérpretes: Hazelle Goodman, Jeffrey Wright, John Goodman, Max von Sidow, Sandra Bullock, Thomas Horn, Tom Hanks, Viola Davis y Zoé Cadwell.
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2012
  • Duración: 129 min.
  • Fecha de estreno: 16 / 03 / 2012.
  • Productora: Scott Rudin Productions, Warner Bros. Pictures.
  • Guionista: Eric Roth.
  • Fotografía. Chris Menges.
  • Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.
  • Música: Alexandre Desplat.
  • Calificación: No recomendada menores de 7 años .
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  • Valoración usuarios:

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Stephen Daldry se rasga las vestiduras llorando a las víctimas del 11-S con una pretenciosa tragedia urbana que traspasa todas las líneas rojas de la sensiblería

Autor: Roberto Piorno

Hollywood ha desfigurado por completo el cine de Stephen Daldry. Sus películas, aparatosamente académicas, parecen, cada vez más, salidas de fábrica con el único objeto de coleccionar candidaturas al Oscar. Daldry tiene un curriculum de premios asombroso, y esa facilidad para captar la atención de los que votan estas cosas ha acabado por cavar su propia tumba. Se le contrata para cazar candidaturas y estatuillas doradas; ese es su fuerte y su lastre más pesado. Tan fuerte, tan cerca no hace más que radicalizar esa tendencia; todo en ella es acartonado, sentimentalmente espeso y terroríficamente artificioso.

Daldry se echa sobre los hombros el peso de contar la gran historia del 11-S pero entre líneas, escudriñando, cuadrícula a cuadrícula, la geografía urbana y humana del trauma post-tragedia. Pero hay varios inconvenientes; el primero es la gruesa dimensión lírico-literaria del relato. Lo nuevo de Daldry es de esas películas que hablan y piensan como libros con planteamientos singularmente difíciles de adaptar y ya de por sí argumentalmente rebuscados; el resultado es un desfile de personajes improbables, unidos por un encadenado de casualidades lindante con el delirio.

El dramatismo a flor de piel de la tragedia se propone procesado e indisimuladamente manipulado. Cuesta horrores encontrar un solo minuto de verdad, de emoción no impostada a lo largo y ancho de la redención neoyorquina del pequeño Oskar Schell. Le rodean circunstancias terribles, experiencias de inenarrable dureza, pero Daldry despliega los desvelos del crío con una gravedad de falsete difícil de digerir. Para empezar falla la raíz; el drama orbita alrededor de un chaval superdotado con una mente científico-racional prácticamente prodigiosa.

Pero una cosa es que un crío sea precoz e intelectualmente prodigioso y otra que hable con la sapiencia añeja de un anciano con toda una vida a las espaldas. El personaje, lejos de ganarse nuestro corazoncito, acaba por resultar irritante, elaboradísimo pero hueco. A su rebufo la película llora y se arranca la piel a tiras sin el menor sentido de la mesura Tan fuerte, tan cerca es de esas películas que se propone ser intensas a toda costa, y para lograrlo, a falta de materia prima, abraza un sentimentalismo providencial histriónico, como motor y nervio de una lectura cósmico-trascendental del 11-S que activa todas las alarmas del cine pretencioso y autocomplaciente

Lo mejor

Max Von Sydow.

Lo peor

Que, con todo, haya logrado su objetivo: la nominación al Oscar a mejor película

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