El País

Biografía

Natural de la ciudad australiana de Adelaida, Teresa Palmer era una adolescente de extraordinario desparpajo, pero ni se le pasaba por la cabeza la posibilidad de convertirse en actriz profesional. Era empleada en una tienda de moda cuando el destino llamó a su puerta. La casualidad quiso que un cazatalentos se fijara en ella y le ofrecieran, sin castings ni proceso de selección alguno, el papel protagonista del filme australiano 2:37. Corría el año 2006, y la interpretación de Teresa, nominada a un premio de la Academia Australiana, no pasó inadvertida. La terrorífica Wolf Creek, gran éxito internacional, hizo el resto y en 2006 Teresa dio el salto al cine americano con El grito 2. Más allá de los sueños, El aprendiz de brujo o Soy el número cuatro o, sobre todo, Memorias de un zombie adolescente terminan por proyectarla a la liga de los grandes. En 2012 además debuta como productora en el ámbito del documental.