Restaurantes en Madrid, Madrid Capital
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Lieu
- Tipo de cocina: Mediterránea, Moderna
- Precio: de 50 a 75 euros.
- Teléfono: 91 541 74 81
- Realizar reserva
*Precios sujetos a variaciones del IVA
Servicios
*Menú degustación: de 50 a 75 euros
*Días de Cierre: Domingos noche y lunes
- Dirección: Amnistía, 10, 28013, Madrid.
- Zona: Centro
- Metro: Ópera
Lieu
Fecha: 10/02/2012
Autor: Ignacio Medina

Con sabor a creatividad
Daniel Scelza es el menos venezolano de los cocineros de aquel país protagonistas de la nueva movida culinaria madrileña. Un curioso grupo de profesionales capaz de ir abriendo restaurantes en los últimos meses, lo que no es poco con la que está cayendo. Los demás navegan en cocinas que buscan, explotan y muestran sabores con raíces caribeñas, pero Scelza es un caso diferente. Formado entre Rocamador (Badajoz) y el Mesón de Doña Filo (Colmenar de Arroyo), vuelve a Madrid tras un fallido intento de instalarse en Nueva York. Lo hace en este pequeño y coqueto local del Madrid de los Austrias, donde ofrece una cocina que avanza a trasmano: cocina contemporánea en un terreno siempre propicio para el mesón más o menos moderno y los cafés abiertos al turismo; cocina creativa sin adscripciones geográficas en un momento en el que se persiguen las raíces y se insiste en la fusión.
Todo funciona a partir de una carta breve (15 platos, postres incluidos) y dos menús degustación (de 50 y 60 euros) que muestran una cocina personal que todavía avanza con alguna indecisión. Las propuestas más brillantes son el falso ravioli de tomate con crema de queso -con una lámina de gelatina de agua de tomate, una sopa de tomate transparente, medios tomates cherrys marinados y una crema de queso- y la lubina con jugo de carne y esa seta gelatinosa que llaman oreja de Judas, sustentada precisamente en la gelatinosidad de las setas. Ambas propuestas conviven con platos aún por perfilar, como la pannacotta de calabacín y la crema de setas con caldo de pollo, y otros que necesitan una urgente revisión, como el magret de pato con migas. De postre, helado de tocino de cielo con salsa de maracuyá.
Y además
Barra, bodega y cocina
La bodega de Lieu responde a las necesidades del restaurante y a las ambiciones de su cocina, que se traducen en una carta controlada con muchas novedades y alguna que otra joyita. Junto a la cava, una pequeña barra ofrece la posibilidad de comer directamente atendidos por el titular de una cocina que se contempla a través de una cristalera. La visión muestra una de las cocinas más innovadoras que he visto en algún tiempo: inducción de bajo consumo, planchas regulables en segundos y sistemas de ahorro de energía.






