El País

Restaurantes en Toledo



Otros servicios

Vainilla y Chocolate

Toledo, Illescas

Restaurante Vainilla y Chocolate. Ilelscas
Valoración usuarios
  • Actualmente 4 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
4
5 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

Imprimir
Ambiente relajado y cocina mediterránea
  • Tipo de cocina: De Mercado, Mediterránea
  • Especialidad: Lubina asada al hinojo fresco con atadillo de trigueros
  • Dirección: Las Monjas, 4, Illescas
  • Telefono: 925 54 23 49 – 628 04 23 17
  • Día de cierre: Domingos y lunes
  • Precio: de 25 a 35 euros

Vainilla y Chocolate es un restaurante ubicado en el centro de Illescas, a tan sólo 35 km. de Madrid. Ofrecen una cocina mediterránea de calidad en una atmósfera relajada e informal en la que la música, la decoración en tonos claros y el buen hacer de la casa predisponen al disfrute de especialidades como la milhojas de verduras y setas, los tallarines con gulas y tomate caramelizado, el huevo Benedictine con salmón y aguacate, la paella (solopor encargo), el bacalao al pilpil con patatas al vapor, la lubina asada al hinojo fresco con atadillo de trigueros, las supremas de merluza con gambas y champiñones, la presa ibérica con salteado de verduras al azafrán, el entrecote de potro o el magret de pato con cebollitas confitadas y coulis de arándanos.

  • Con opciones para niños Con opciones para niños
  • Salones privados Salones privados
  • Se puede cenar más tarde de las 24 h Se puede cenar más tarde de las 24 h
  • Admite tarjetas Admite tarjetas
  • Accesible Accesible
  • Dirección: Las Monjas, 4, C.P. 45200, Illescas, Toledo
  • Teléfono: 925 54 23 49 – 628 04 23 17
Ampliar Mapa

Elige y Compra en Amazon

Publicidad

Otros restaurantes que te pueden interesar





Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!


Blogs

Logo del blog de Guía del Ocio El 8º pasajero

“LOGAN”, SUPERYONKIS

De Carlos Morcillo

Justo al comienzo de Sin Perdón (1992), Clint Eastwood utilizaba la torpeza en una serie de determinadas actividades...