El País

Huellas de la arquitectura industrial en Madrid

Un recorrido por edificios fabriles de la ciudad

Pasear por las calles de Madrid fijándonos en sus edificios es una de las formas más agradables de conocer la ciudad. Historia y arte se combinan en sus construcciones. Además de palacios, templos, conventos, viviendas comunes o museos, entre la ecléctica arquitectura de la capital podemos contemplar también obras singulares que, entre el siglo XVIII y mediados del XX, estuvieron vinculadas al trabajo y a las instalaciones fabriles y que, en muchos casos, resultaron clave para la configuración del urbanismo desarrollado a su alrededor.
 

Coincidiendo con la celebración en 2015 del Año Europeo del Patrimonio Industrial y Técnico, vamos a recorrer desde antiguas Reales Fábricas pre-industriales hasta equipamientos que aparecieron con la expansión económica y el aumento de la población, sobre todo durante el siglo XIX y principios del XX, como estaciones ferroviarias, fábricas, obras públicas, mercados, mataderos… Hoy en día, la gran mayoría de estos inmuebles relacionados con la producción han cesado su actividad y algunos, como la Pagoda de Fisac, han sido derribados. Sin embargo, otros se han reconvertido, conservando, al menos, su fachada. A continuación te invitamos a disfrutar repasando algunos interesantes ejemplos del patrimonio industrial del municipio madrileño.

1. Fábrica de Tabacos

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Aunque esta denominación pueda confundir, la Tabacalera o antigua Fábrica de Tabacos de Madrid es uno de los casos de las Reales Fábricas que se establecieron en el sureste de Madrid, ya que, en un principio, el edificio construido entre 1780 y 1792, bajo el reinado de Carlos III y después Carlos IV, se destinó a ser Real Fábrica de Aguardientes y Naipes. Se trata de un buen ejemplo de arquitectura industrial neoclásica del siglo XVIII realizado ante la necesidad de colocar en un sitio determinado los productos estancados del monopolio del Estado español.

En 1809, después de que el ejército de Napoleón se acuartelara aquí, se convirtió, por decisión del rey José Bonaparte, en Fábrica de Tabacos y Rapé, utilizándose como tal hasta el siglo XX. Allí trabajaron miles de mujeres, conocidas popularmente como ‘las cigarreras’, que demostraron una temprana conciencia social y gran capacidad de movilización y lucha obrera.

El arquitecto Manuel de la Ballina fue el responsable de la obra, que sigue el modelo de instalaciones manufactureras de la época, tratándose desde la lógica de localización funcional y la organización jerárquica del espacio. Sin embargo, en la evolución de este singular edificio de cuatro plantas, que está incluido como Monumento en los datos de bienes culturales protegidos, destacan algunos espacios no estrictamente productivos, sino relacionados con el personal femenino, como una escuela-asilo para los hijos -aprobada en 1840- o lugares para la lactancia.

Con su cierre en el año 2000, pasó a pertenecer al Estado. Y tras proyectarse en 2007 como Centro Nacional de las Artes Visuales, sus zonas de la planta baja y sótanos han sido divididas en dos áreas: Tabacalera, Espacio Promoción del Arte, gestionada por la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desde el año 2003; y el Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés. Hoy en día, su interior, amplio, oscuro y con paredes desconchadas, presenta una inquietante apariencia que juega con las obras de arte contemporáneo que suele albergar.

Fecha obra inicial: 1780-1792.
Arquitecto: Manuel de la Ballina.
Dirección: Calle de Embajadores, 51-53, 28012 Madrid.

2. Depósito y Fuente de Aguas del Canal de Isabel II

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En torno a la calle que lleva ahora el nombre del ministro impulsor del proyecto, el Depósito y Fuente de Aguas del Canal de Isabel II, junto con la presa del Pontón de la Oliva y la conducción de 68,1 kilómetros, fue considerada la principal obra hidráulica de Europa en su época. El proyecto que abastecía a la ciudad con aguas del río Lozoya fue dirigido por el ingeniero y arquitecto Lucio del Valle, basándose en los estudios de los ingenieros Juan Rafo y Juan de Ribera, y finalizó en 1858. Tuvo tal visión de futuro que en la actualidad siguen funcionando parte de las instalaciones originales. Con la llegada del agua, Madrid pudo ampliar su población y su actividad industrial.

Con una capacidad de 58.000 metros cúbicos, este primer depósito catalogado como Monumento y que en uno de sus muros cuenta con una fuente conmemorativa del acontecimiento histórico, se quedó pequeño en pocos años y hubo que construir dos nuevos depósitos enterrados. En 1911, se inauguró el primero elevado, en la calle Santa Engracia, para dar servicio a zonas y edificios con mayor altura. Funcionó hasta 1952 y actualmente alberga la Sala de Exposiciones Canal de Isabel II. En 1941 se inauguró en la plaza de Castilla el cuarto depósito enterrado y el segundo elevado, junto a la que hoy es la sede de la Fundación Canal.

El Canal de Isabel II, que en 1977 pasó a ser una empresa pública, dependiente de la Comunidad de Madrid desde 1984, entró en 2012 en vías de privatización con la creación de una sociedad anónima de gestión y es, hoy en día, tras numerosas obras, nuevos embalses y mejoras, el principal generador de energía de la región.

Fecha obra inicial: 1851-1858
Ingeniero y arquitecto 1ª obra: Lucio del Valle. Ingenieros: Juan Rafo y Juan de Ribera.
Dirección: Bravo Murillo. 28003 Madrid.

3. Real Fábrica de Tapices

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Fundada en 1721 por Felipe V, esta Real Fábrica, creada a semejanza de los talleres reales establecidos en Francia a principios del siglo XVII, ha sobrevivido sin cambiar su uso durante tres siglos, lo que la convierte en una de las manufacturas de tapices más longevas de la historia. Su objetivo era crear una industria nacional para que España no dependiera de las importaciones de productos franceses o flamencos.

Tras su primer director, el maestro tapicero de Amberes Jacobo Vandergoten, la fábrica vive un período de esplendor en el siglo XVIII, bajo la dirección artística de Antonio Rafael Mengs, y en el que destacan los tapices tejidos según los cartones pintados por Goya. Durante el siglo XIX y principios del XX, recibe encargos por todo el mundo y galardones como la Mención de Honor por la Comisión Imperial de la Exposición Internacional de París de 1867 o la medalla de oro en la Exposición Universal de 1900. En 1996, la regia manufactura se convierte en la actual Fundación Real Fábrica de Tapices, entidad sin ánimo de lucro destinada a garantizar la transmisión de los oficios y la divulgación de su legado histórico.

El edificio que ocupa en la actualidad, diseñado por el Arquitecto Mayor de Palacio José Segundo de Lema con un estilo neomudéjar bastante sobrio y ladrillo visto, fue construido entre 1884 y 1889 sobre la antigua huerta y olivar del Convento de Atocha. Con un cuerpo central noble y cuerpos laterales para los telares, el solar alberga en uno de sus ángulos una elevada chimenea de ladrillo. En 2006 fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por la Comunidad de Madrid. Una joya que, además, permite la visita a sus instalaciones.     

Fecha obra inicial del edificio actual: 1884-1889.
Arquitecto: José Segundo de Lema.
Dirección: Fuenterrabía, 2. 28014 Madrid.

4. Estación de Atocha

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La Estación de Atocha, antes llamada del Mediodía, fue un hito fundamental para el desarrollo industrial de la ciudad. La estructura ferroviaria se ubicó en el embarcadero, construido en 1851, de la línea Madrid-Aranjuez, conocida como ‘Camino de Hierro de Aranjuez’, y desde el que la reina Isabel II inauguró la salida del primer ‘tren de la fresa’. Gracias a las inversiones del Marqués de Salamanca y la creación de la compañía MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante), en 1858 se abrió la línea Madrid-Alicante. A consecuencia de un incendio en 1864, los andenes tuvieron que cubrirse con una estructura provisional hasta 1892.

El proyecto definitivo de la estación fue realizado en 1888 por el arquitecto Alberto de Palacio Elissague, que se ocupó del diseño y la decoración. Mientras que el ingeniero francés Henri de Saint-James fue el autor de la gran nave de estructura de acero laminado que cubría vías y andenes, para el que utilizó el sistema de Dion. Todavía visible, este es uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura ingenieril del hierro derivada de la innovación técnica europea. Con un rico conjunto decorativo en su exterior, con los grifos y el globo terráqueo que corona la marquesina y la mezcla de distintos materiales -hierro, ladrillo, piedra y cerámica-, el conjunto está catalogado como Monumento entre los Bienes de Interés Cultural.

Entre 1988 y 1992, se modificó la infraestructura con la obra de Rafael Moneo, que incluye un intercambiador para trenes de cercanía y largo recorrido, una estación de metro, autobuses y un aparcamiento. Todo ello se sitúa en la parte posterior de la antigua estación, hoy dedicada a centro comercial e invernadero tropical.

Otras grandes estaciones ferroviarias en la ciudad son la de Delicias, la primera monumental de Madrid, levantada en 1879 y en funcionamiento hasta 1969, que se mantiene tal y como fue construida y en la actualidad alberga el Museo del Ferrocarril y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles; y la del Príncipe Pío o Estación del Norte, también catalogada como Monumento, y hoy dedicada a intercambiador de transportes y centro comercial. Respecto al Metro de Madrid, todavía podemos observar parte del pasado en la estación de Chamberí, del reputado Antonio Palacios, la Nave de Motores de Pacífico o las polémicas cocheras de Cuatro Caminos.    

Fecha obra estación monumental: 1888-1892.
Arquitecto: Alberto de Palacio Elissague. Ingeniero: Henri de Saint-James.
Dirección: Plaza Emperador Carlos V, 28045 Madrid.

5. Central Eléctrica del Mediodía

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Donde ahora encontramos CaixaForum Madrid, el centro cultural y social de la obra social ‘la Caixa’, con su particular jardín vertical, estuvo funcionando la Central Eléctrica del Mediodía y una antigua gasolinera. En realidad, con la reforma realizada en 2003 por el equipo de los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, se vació la antigua central, conservando sólo la fachada que, como particularidad, ha quedado como elevada al sustituir el zócalo de granito que rodeaba la antigua fábrica por una estructura de apariencia etérea.

La Central, que estaba situada entre las calles Alameda y Gobernador, era una de las últimas muestras de la arquitectura industrial modernista en la zona histórica de Madrid. El proyecto de 1899 tenía por objeto la construcción de una fábrica de electricidad a partir de la combustión de carbón que debía abastecer de energía a todo el sector sur del casco antiguo de Madrid, y lo comenzaron el arquitecto Jesús Carrasco y Encina, y el ingeniero José María Hernández. En ladrillo visto, se siguió la estructura característica de fábricas de pisos construidas en Madrid a finales del siglo XIX y principios del XX, con dos naves paralelas en ladrillo macizo con zócalo de granito.

Fecha obra inicial: 1899.
Arquitecto: Jesús Carrasco y Encina. Ingeniero: José María Hernández.
Dirección: Paseo del Prado, 36, 28014 Madrid.

6. Matadero y Mercado Municipal de Ganados de Madrid

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Ante el crecimiento de Madrid a finales del siglo XVIII, era necesaria la creación de un matadero industrial para abastecer a toda la ciudad. El de la Puerta de Toledo se estaba quedando pequeño y, por sus necesidades para el transporte de ganado, era conveniente que este tipo de instalación industrial se ubicara en límites fronterizos y cerca del río y del ferrocarril.

Así, en 1911, el arquitecto Luis Bellido empezó su obra cumbre, su ‘pequeña ciudad productiva’, en la antigua dehesa de Arganzuela, que se inauguró, de manera gradual, a partir de 1924. El conjunto incluía 48 edificios, con la típica arquitectura neomudéjar de la época para este tipo de construcciones, distribuidos en 165.415 metros cuadrados, y agrupados en cinco sectores -producción, dirección y administración, matadero, mercado de abastos, mercado de trabajo y sección sanitaria-, además de contar con viviendas para el personal, capilla, sistema de circulaciones y ferrocarril propios, al estilo del sistema alemán de pabellones aislados, relacionados por medio de viales y presididos por un edificio administrativo, la Casa del Reloj.

El complejo se amplió cuando, entre 1927 y 1930, el arquitecto Fernando de Escondrillas construyó para los trabajadores del matadero la Colonia del Pico del Pañuelo y, en 1935 se abrió el Mercado Central de Frutas y Hortalizas de Legazpi.

Durante la Guerra Civil, fueron empleados algunos espacios como depósito de municiones y, posteriormente, como almacén de patatas e invernadero. En 1970, con el paulatino abandono del lugar, comenzaron las primeras intervenciones para dotarlo de nuevos usos. En los años 80, el arquitecto Rafael Fernández-Rañada transformó la Casa del Reloj en sede de la Junta Municipal de Arganzuela y la nave de estabulación y venta de terneras en espacio para actividades socioculturales. En los 90, el arquitecto Antonio Fernández Alba reconvirtió los antiguos establos de vacuno en sede del Ballet Nacional de España y de la  Compañía Nacional de Danza. En 1996 se clausuró el espacio dedicado a matadero de manera definitiva y se incluyó en el Catálogo de Edificios Protegidos.

De esta forma, en 2005 se comenzó a incrementar el uso cultural de  Matadero Madrid, con rehabilitaciones que, preservando la envolvente de las naves, lo convirtieron en campo de experimentación de la nueva arquitectura. Entre los espacios que ofrece en la actualidad, destacan la Nave 16 para exposiciones y la Nave de Música (finalistas de los premios FAD de arquitectura en 2012), además del jardín del Depósito de Especies, el espacio Intermediae, una terraza, la Cineteca, las Naves del Español, la  Central de Diseño o la Casa del Lector.

Fecha obra inicial: 1911-1924.
Arquitecto obra inicial: Luis Bellido. Ingeniero: José Eugenio Ribera.
Dirección: Paseo de la Chopera, 14. 28045 Madrid.

7. Fábrica de Cervezas El Águila

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Cuando en 1900 Augusto Comas y Blanco fundó su sociedad cervecera, escogió la zona entre las estaciones de Atocha y Delicias para construir el conjunto de edificios donde se instalaría. Estos terrenos, aunque privilegiados por estar bien comunicados, formaban parte del entonces extrarradio de Madrid y fueron de los primeros espacios claramente diferenciados en la capital destinados a la industria.

Asesorado por el ingeniero alemán Langeloth, el proyecto arquitectónico de Eugenio Jiménez Carera está marcado por la fuerte influencia del concepto centroeuropeo fábrica monumento y el estilo neomudéjar, con el ladrillo como material preferente, por el que se caracterizó la arquitectura industrial española. El solar de 8.000 metros cuadrados, con diez edificios, se extendió a 11.634 en 1914, encargándose de la ampliación Luis Sainz de los Terreros.

Tras numerosas reformas posteriores, en 1984 la empresa Heineken adquiere el emporio y en 1985 se cierran y abandonan estas construcciones. El 3 de diciembre de 1990, gracias a un movimiento de reivindicación del patrimonio industrial, se incoa el expediente para declarar la antigua fábrica como Bien de Interés Cultural (BIC). Y en 1994, los arquitectos madrileños Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla ganan un concurso para su rehabilitación.

En la actualidad, el que es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura industrial madrileña del primer tercio del siglo XX alberga el Archivo y Biblioteca Regional de Madrid Joaquín Leguina.

Otro caso de antigua fábrica de cervezas cuya actividad ha sido modificada es el de la primera fábrica de Mahou en la capital. El edificio de 1891, creado por el arquitecto José López Salaberry, alberga hoy en día, tras la rehabilitación de los arquitectos Aranguren & Gallegos, el Museo ABC de Dibujo y la Ilustración. Por esa época, se construyeron también la sucursal de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid en la Ronda de Valencia, convertida ahora en  La Casa Encendida; y la antigua fábrica de galletas Pacisa, donde hoy en día está el Teatro Circo Price

Fecha obra inicial Fábrica El Águila: 1912-1914.
Arquitecto 1ª obra: Eugenio Jiménez Carera. Ingeniero: Langeloth.
Dirección: Ramírez de Prado, 3. 28045 Madrid.

8. Fábrica de Lámparas Eléctricas Osram

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El mismo arquitecto responsable de la estación de Atocha, Alberto de Palacio, fue el encargado de realizar este interesante ejemplo de arquitectura industrial, junto con la colaboración del ingeniero Francisco Borrás, quien utilizó aquí por primera vez el sistema que había patentado de cubierta en hormigón con una gran amplitud de luces de forjado. La obra, de planta rectangular con iluminación a tres fachadas, presentó una renovada estética alejada de la tradicional en ladrillo.

Desde 1991, el edificio de la antigua fábrica de lámparas Osram tiene un expediente incoado como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento.

Su interior se utiliza ahora, desde 2001, para dependencias de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid. La renovación, que fue llevada a cabo por Guillermo Costa Pérez-Herrero, alteró la entrada principal que, en la actualidad, se encuentra en el Paseo de Santa María de la Cabeza, y no en la calle Fray Luis de León, como era en origen.

Fecha obra: sobre 1914-1916.
Arquitecto obra inicial: Alberto de Palacio Elissague. Ingeniero: Francisco Borrás.
Dirección: Palos de la Frontera, 13,  28012 Madrid.

9. Serrería Belga

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Justo al lado de CaixaForum, muy cerca del Museo del Prado, se puede contemplar otro caso de reconversión: la Serrería Belga que, desde 2013, alberga las instalaciones de Medialab-Prado, donde tienen lugar talleres, laboratorios abiertos, espacios para reuniones y conferencias.

Desde 1863, la Sociedad Belga de Fincas Españolas fue ampliando sus instalaciones en una manzana al final de la calle Atocha. A partir de los años 20 del siglo pasado, encarga la construcción de dos naves al arquitecto Manuel Álvarez Naya. Las obras de esta antigua serrería, centrada en la extracción ecológica de madera de la Sierra de Madrid, se van realizando en varias fases. Se trata de una de las primeras arquitecturas madrileñas que empleaba el hormigón armado visto y que, tras su fachada clasicista, mantiene un fuerte carácter industrial que se ha respetado.

Su rehabilitación ha sido galardonada con el premio de la XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, el Premio COAM 2013 y el Premio Sacyr a la Innovación 2014, en la categoría de Proyecto Construido.

Fecha obra: sobre 1924-25.
Arquitecto obra inicial: Manuel Álvarez Naya.
Dirección:  Alameda, 15, 28014 Madrid.

10. Edificio Telefónica

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Las centrales telefónicas están a medio camino entre la arquitectura industrial y comercial. Deben estar acondicionadas para el mantenimiento de los equipos y la explotación del servicio y, a la vez, ser símbolo de las compañías evitando el rechazo del público. Así lo entendió Ignacio de Cárdenas Pastor, el arquitecto que llevó a cabo el proyecto del emblemático edificio de Telefónica en la Gran Vía. Finalizado en 1930, el que fue el primer rascacielos de España y uno de los primeros de Europa, con casi 90 metros de altura, siguió el estilo de los grandes rascacielos norteamericanos y las indicaciones de la International Telephone and Telegraph ( ITT), empresa americana involucrada en la creación en 1924 de la Compañía Telefónica. Su racional y pionera estructura metálica se combina con una fachada en la que se permiten algunas influencias neobarrocas en las portadas.

El año de su inauguración llegó a tener 1.800 empleados, entre los que destacaban un gran número de operadoras telefónicas. En un momento en el que el acceso de la mujer al trabajo era escaso, esto contribuyó a aportar una imagen de modernidad a la compañía. Durante la Guerra Civil se convirtió en objetivo militar, sufrió varios desperfectos, sus sótanos fueron empleados como refugio antiaéreo y sus servicios fueron utilizados por diversos corresponsales de guerra.

Tras diversas modificaciones y el traslado de la sede al ‘Distrito C’ de Las Tablas, se acometió una rehabilitación coordinada por Fundación Telefónica y el estudio Quanto Arquitectura dirigido por el arquitecto Miguel García Alonso, con la que el actual Espacio Fundación Telefónica ha recuperado plantas diáfanas del diseño original, combinadas con elementos de estética industrial, junto a una singular escalera escultórica, y ha dotado de versatilidad a las salas que ahora están dedicadas a exposiciones, encuentros o charlas entre otras actividades.

Fecha obra inicial: 1926-1930.
Arquitecto: Ignacio de Cárdenas Pastor.
Dirección: Gran Vía, 28, 28004 Madrid.

11. Taller del Parque Móvil del Estado

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Alrededor de un garaje y taller, este Parque Móvil es uno de los modelos más completos que se pueden observar en la ciudad de Madrid del denominado paternalismo industrial. En torno a las instalaciones de trabajo, se construyó el poblado obrero, a imagen de una ciudad autosuficiente, con todo tipo de elementos: supermercado, escuela, iglesia, zona de deportes, etc. Aunque de otra época y a otra escala, otro caso bastante llamativo en una población cercana es el de la ciudad industrial de Nuevo Baztán

El Parque Móvil de los Ministerios Civiles se creó tras un Decreto de 1935 y se terminó de construir su primera fase en 1944, siguiendo el proyecto del arquitecto José Fonseca Llamedo. La segunda fase se llevó a cabo entre 1948 y 1952. Hacia 1950, Antonio Arroyo edificó los garajes y el taller. Este último, ejemplar de la arquitectura industrial, ocupa una gran nave con techo en forma de ‘dientes de serrucho’.

Con ocasión de sus 80 años, hasta el 30 de septiembre de 2015 (excepto agosto), se ha organizado una exposición para conocer la historia del lugar donde se almacenan y reparan los coches oficiales del Estado. Es una oportunidad para acceder al taller y contemplar el mural inédito ‘Los oficios del automóvil’, de Germán Calvo, posiblemente, la única réplica en contenido y tamaño de los murales industriales que Diego Rivera pintó a principios de los años treinta en las factorías automovilísticas de Ford y General Motors, en la ciudad norteamericana de Detroit.  

Entre los edificios dedicados a vehículos de los que todavía nos queda algún vestigio, podemos contemplar también en la cercana calle Fernando VI la fachada de lo que fue la fábrica y taller de carruajes de finales del siglo XIX de Lamarca Hermanos.

Fecha obra Parque Móvil: desde 1935.
Arquitecto 1ª obra: José Fonseca Llamedo.
Dirección: Cea Bermúdez, 5, 28071 Madrid.

Autor: Silvia Álvarez Fecha de actualización: 09/08/2016
 




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