El País

Las casas más terroríficas de la historia del cine

Abrimos nuestro particular portal inmobiliario con algunos de los apartamentos y mansiones más escalofriantes del séptimo arte. Listos para entrar a vivir (o morir).

 

Tan antiguo como el mismo cine de terror son las casas encantadas a las que se mudan incautas y amables familias en busca de un nuevo comienzo, pero que terminan descubriendo que las humedades, los desagües atascados o una Wi-Fi que no llega a todas las habitaciones no son lo peor a lo que uno se tiene que enfrentar cuando, entre esas cuatro paredes, se acumula todo un historial de muertes truculentas o rituales satánicos. Algo parecido le pasa Rodolfo Sancho, Belen Fabra y su prole en Voces cuando, justo después de instalarse, se topan con unos fantasmas un poco charlatanes. Con motivo de este estreno, recordamos otras fantásticas viviendas a precios de miedo donde se alojaron las peores pesadillas.

Poltergeist (1982), de Tobe Hooper y (2015), de Gil Kenan

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Magnífico chalet residencial en una urbanización de nueva construcción en Orange County. Salón amplio para organizar reuniones de parapsicología y cocina con todas las comodidades, incluido un suelo deslizante que hará las delicias de los más pequeños y un sofisticado sistema que coloca las sillas automáticamente. Dormitorios espaciosos, armarios de gran tamaño con acceso a dimensiones fantasmagóricas y maravillosas vistas al majestuoso árbol del jardín. Perfecta para familia de clase media americana. Su incomparable ubicación sobre un cementerio indio posibilita comunicación directa con el más allá con la única pega de que se producen algunas interferencias no deseadas en el televisor. Está amueblada, porque sus últimos dueños tuvieron que marcharse a toda prisa.

Expediente Warren: The Conjuring (2013) e Insidious (2010), de James Wan

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

El arquitecto  James Wan tiene todo un repertorio de casas para los amantes de las emociones fuertes. La primera, vista en Insidious, es una vivienda en un típico barrio residencial americano muy bien conectada con el inframundo. Si se muda con niños, tenga cuidado, no sería el primer accidente doméstico que desata las visitas de terroríficos entes del más allá. Si, por el contrario, está pensando en mudarse al campo, Wan le recomienda visitar la casa inmortalizada en Expediente Warren, una vetusta granja con el macabro encanto que le aportan años de posesión infernal en la que los demonólogos Ed ( Patrick Wilson) y Lorraine Warren ( Vera Farmiga) disfrutaron de una breve, pero inolvidable, estancia.

Hereditary (2018), de Ari Aster

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Situada en uno de los residenciales más solicitados del nuevo cine de terror, la casa de  Hereditary (escalofriante ópera prima de Ari Aster) permite disfrutar de enormes estancias para realizar todo tipo de actividades, desde trabajos manuales como la creación de inquietantes casitas de muñecas, hasta rituales de magia negra, pasando por, cómo no, quemarse a lo bonzo. Hogar de larga tradición familiar, ( Toni Collette y  Gabriel Byrne fueron sus últimos herederos tras la muerte de la oscura matriarca) cuenta, sin embargo, con algunos detalles que necesitarían alguna reforma. Por ejemplo, el excesivo historial de decapitaciones en la casa indica que deberían subirse un poco más sus, ya de por si, altos techos. Además, está el tema de los vecinos, nudistas convencidos, que suelen recorrer los aledaños. Sin embargo, si entras en su círculo, te adorarán como su dios (o demonio) particular.

El orfanato (2007), de J.A. Bayona

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

De construcción 100% española y creada por J.A. Bayona y Sergio G. Sánchez, esta vivienda ofrece la posibilidad de habitarla y, a la vez, ofrecer un positivo servicio a la sociedad, permitiendo llenar su hogar de risas de niños que necesitan de un entorno acogedor. Su anterior propietaria, Laura ( Belén Rueda), lo reformó con este objetivo, si bien encontró algunos problemas cuando su hijo, con tendencia a crearse amigos imaginarios, empezó a jugar con unos cuantos niños fantasmas. La estructura, aunque sólida, puede que haga algo de ruido por las noches.

El resplandor (1980), de Stanley Kubrick

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Si una bonita casa con vistas o una imponente mansión no son suficientes para liberar su vena creativa, podría intentar mudarse al Hotel Overlook, de Colorado. Cuenta con un inmenso hall para recibir visitas (si es que alguien puede llegar cuando la nieve lo aísla), largos pasillos para que los niños disfruten con el triciclo y un bar con camarero propio. Firmado por Stanley Kubrick a partir del material de Stephen King, sólo tiene un par de inconvenientes: requiere de mucho trabajo de mantenimiento y sus fantasmagóricos inquilinos pueden despertar un inesperado y furibundo instinto homicida (no sería la primera vez). Además, los ascensores a veces sufren de filtraciones.

Beetlejuice (1988), de Tim Burton

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Idílica casa en el estado de Connecticut situada en lo alto de una verde colina desde la que se pueden disfrutar de las fantásticas vistas del pueblo. Tiene un luminoso y amplio salón perfecto para cenar y bailar en las fiestas más divertidas (recomendamos para ello la música caribeña de Harry Belafonte). Sus últimos inquilinos, Alec Baldwin y Geena Davis, murieron en un trágico accidente de tráfico, pero esto no les impide seguir visitando de vez en cuando su antiguo hogar. A veces aparecen acompañados de un desaliñado Michael Keaton, que todavía intenta "bioexorcizar" la casa de humanos vivos para que siga siendo un espacio acogedor para los muertos.

Terror en Amityville (1979), de Stuart Rosenberg y La morada del miedo (2005), de Andrew Douglas

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Una de las casas más conocidas de EE.UU., ha tenido varios inquilinos a lo largo de los años (entre ellos  Ryan Reynolds). A pesar de sus tres plantas, seis dormitorios, tres baños, sótano, garage, piscina de agua caliente y un gran jardín, la vivienda todavía sigue buscando alguien que se ajuste a sus particularidades, sobre todo a la habitual presencia de figuras demoníacas, el movimiento indiscriminado de objetos y el hecho de que, en los años setenta, se llevó a cabo un terrorífico asesinato múltiple entre sus paredes. Además, Amityville tiene algo especial: su leyenda está basada en hechos reales.

Los otros (2001), de Alejandro Amenábar

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Financiado por Tom Cruise y construido por Alejandro Amenábar, este magnífico caserón situado de la Isla de Jersey data de los años de la Segunda Guerra Mundial. Si bien la iluminación no es una de sus mejores virtudes, bajo sus altos techos se disfruta de un ambiente íntimo y terroríficamente acogedor y en sus muchas habitaciones se pueden experimentar todo tipo de sorpresas, sobre todo en la que guarda los muebles más antiguos (la "preferida" de su anterior inquilina, Nicole Kidman). El salón es la joya de la casa, donde se pueden mantener reuniones con personas de ambos barrios del más allá. Incluye inquietante servicio doméstico.

Verónica (2017), de Paco Plaza y Malasaña 32 (2020), de Albert Pintó

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

En Madrid, en dos barrios tan castizos como Vallecas y Malasaña, encontramos dos apartamentos que poco tienen que envidiar a las mejores casas encantadas de Estados Unidos. Si bien la falta de comodidades como aire acondicionado o mobiliario de este siglo pueden echar para atrás a algunos, otros encontrarán irresistible su espíritu vintage. Siempre que no sean del gusto del comprador, la vallecana residencia de Verónica requerirá de alguna mano de pintura para cubrir los símbolos satánicos que inundan sus paredes. Cuenta con certificado policial (real) de actividad paranormal. También con garantía de hechos reales, el domicilio ubicado en Malasaña 32 ofrece una situación inmejorable en el centro de Madrid. Sus vecinos, como desde tiempos de la Movida, son un poco peculiares, y es posible que haya que compartir habitación con algún que otro ente sobrenatural, pero siempre se puede llegar a un acuerdo para compartir gastos. Además, sus pasillos oscuros le dan un toque de intimidad y, además, tiene tendedero con conexión directa con el "otro barrio".

Sinister (2012), de Scott Derrickson

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

El lugar perfecto para disfrutar del estilo de vida americano. Entre sus paredes se esconde un pedacito de historia de EE.UU., si bien no apta para todos los públicos. En ella se han hospedado verdaderas celebridades, como Ethan Hawke en su papel de periodista de sucesos que, para sus artículos y novelas, se mudaba junto a su familia a los lugares auténticos en los que sucedían los crímenes. La casa dispone de una sala privada de cine y cuenta con una amplia selección de documentales en los que se explican los hechos más relevantes que han sucedido en esta casa de terrorífico encanto. Los niños disponen, además, de anfitrión para adaptarse a la vivienda.

La cumbre escarlata (2015), de Guillermo del Toro

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Una verdadera joya arquitectónica del maestro Guillermo del Toro. Sus grandes y largos pasillos y su cuidada y fastuosa decoración la convierten en una pieza única. De formidable y terrorífico encanto gótico, esta mansión victoriana se encuentra en una cima conocida por la población local como La cumbre escarlata, debido al efecto que provoca el rojo sangre sobre el terreno en época de nevadas. Fue propiedad de Thomas Sharpe ( Tom Hiddleston) y su encantadora esposa ( Mia Wasikowska), que se decía que podía hablar con el más allá. Si usted cree que también tiene ese don, sin duda esta vivienda, de la que no nos extralimitamos si decimos que tiene vida propia, es para usted.

13 fantasmas (1960), de William Castle y (2001), de Steve Beck

Las casas más terroríficas de la historia del cine

 

Mansión en los remotos bosques estadounidenses, ideal para aquellos que busquen alejarse totalmente del ruido de la gran ciudad. Dispone de biblioteca y un sinfín de dormitorios, cuartos de baño, cocina y salones. Heredada durante generaciones, fue reformada en 2001 con el último grito (literalmente) en sistemas de seguridad y materiales que aportan gran robustez a este conjunto que mezcla lo clásico del Zodíaco Negro con lo funcional de la arquitectura moderna. Ideal para familias que busquen compartir hogar con lo más selecto de los espectros del inframundo, entre ellos un terrorífico y sanguinario asesino en serie. ¡Conviértase en el fantasma número 13!

Autor: Juanjo Velasco | Guía del Ocio Fecha de actualización: 22/07/2020

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.



La revista hace un paréntesis

Por la situación actual, la revista Guía del Ocio ha tenido que hacer un paréntesis, pero pronto regresará.

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota






Podcast de cine: BUTACA VIP