El País
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Madrid mira al futuro

La capital apuesta por la renovación de los edificios

Gigantes de acero y cristal conviven con antiguos edificios civiles reconvertidos en centros de arte y cultura. Es el Madrid del siglo XXI.

De la burbuja de la construcción al encaje de la (de)construcción. La crisis ha puesto sobre el tapete el modelo de desarrollo urbanístico de una ciudad, Madrid, que en pocos años ha pasado de imitar el sueño de Babel, encarnado en las cuatro torres de Chamartín, a concebir una nueva idea de metrópoli que apuesta por la rehabilitación de edificios históricos para nuevos usos culturales. ¿Alguien ha dicho Matadero? ¿Y Conde Duque? Nos damos un paseo por ese Madrid del siglo XXI donde el acero y el cristal conviven con la piedra y el ladrillo. Y en medio, mil y una formas de ocio.

Futurismo y vanguardia 

Epítome de esa ciudad que desafiaba la economía y la ley de la gravedad, el Cuatro Torres Business Area, plantado en medio de los antiguos campos de entrenamiento de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, es el ejemplo más palmario del Madrid que quiso ser y, quizá, nunca sea. Cuatro gigantes –las torres PwC, Espacio, de Cristal y Bankia– dominan el perfil de la ciudad desde el barrio de Chamartín, insuflando nueva vida a una zona en la que han florecido multitud de restaurantes y bares de copas.

Dos de las referencias más espectaculares (y lujosas) son las ocupadas por los restaurantes Volvoreta (tel. reservas 91 334 27 55) y Espacio 33 (tel. reservas 91 427 68 91), en la planta 30 de la Torre PwC y en la 33 de la Torre Espacio, respectivamente. Siendo ambos un must de la gastronomía mediterránea y española, sus cocinas lo tienen difícil para competir con las fantásticas vistas aéreas que ofrecen sus comedores.

A pie de calle la oferta de ocio se divide entre el relax de las fuentes y jardines que rodean el complejo, ideales para pasear o montar en bici, pese a alguna que otra obra interminable, y el muestrario de locales de restauración que han abierto sus puertas a la sombra de las torres. La Mafia (paseo de la Castellana, 257. Tel. 91 733 76 95) y La Cantina de la Estación (paseo de la Castellana, 254. Tel. 91 323 80 72) constituyen dos buenas paradas para atender el apetito con los mejores productos de los recetarios italiano y asturiano.

Cogemos el coche, el metro o el bus y nos vamos hasta Alcobendas. Allí, como un barco que navega entre casas y bloques de apartamentos, descolla el Centro de Arte de la localidad, obra de los arquitectos Fernando Parrilla Villafruela y María Isabel Muñoz Parrilla. Insólito y singular, tapizado con lamas de colores, es un edificio tan disfrutable por dentro como por fuera. En sus salas se exhiben regularmente muestras de arte contemporáneo, sobre todo de fotografía, y sus fachadas de cristal transparente invitan a entrar y pasear por sus instalaciones; además ajardina su cubierta con una capa vegetal silvestre a modo de tapiz.

Este diseño nos recuerda al de la moderna T-4 de Barajas, diseñada por el británico Richard Rogers, o al de la reciente sede de Repsol en el número 44 de la calle Méndez Álvaro. Sobre un antiguo solar industrial, el arquitecto Rafael de la Hoz ha levantado un edificio corporativo que pivota alrededor de un gran patio central con zonas verdes. Es el punto de modernidad que corona un barrio popular salpicado de arrocerías, casas de comida tradicional, el Planetario y dos áreas de recreo al aire libre: el parque Tierno Galván y Madrid Río.

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En bici por Madrid Río

Los años de obras, los presupuestos desmesurados y las dudas sobre su sostenibilidad ecológica no han impedido que Madrid Río se haya convertido en el nuevo pulmón verde de la ciudad. El antiguo trazado de la M-30 es hoy un itinerario de ocio al aire libre que toma del brazo el caudal del río Manzanares durante más de 10 kilómetros, dibujando sobre el terreno un paisaje que alterna edificios históricos, jardines y fuentes, instalaciones deportivas, áreas de juegos infantiles, terrazas, merenderos y modernos puentes que conectan ambas márgenes del río. A pie o en bicicleta, los fines de semana miles de madrileños ocupan los puntos calientes de un paseo que puede empezar desde Legazpi, Marqués de Vadillo o Príncipe Pío.

El plan puede improvisarse: una visita a la coqueta Huerta de la Partida, una caminata por los salones de pinos, una jornada deportiva en las pistas de pádel, los campos de fútbol o las instalaciones de BMX y patinaje, una sesión de fotos desde los miradores de los puentes de Segovia y Toledo o una incursión en el Matadero para disfrutar de alguna obra teatral o el cine documental más reciente. De noche, y mientras el tiempo lo permita, merece la pena ver la iluminación de los puentes de Andorra y Monumental de Arganzuela. En la web esmadrid.com/madridrio hay mapas e itinerarios de todas las instalaciones.

Arquitecturas recuperadas 

El Madrid vertical de acero y cristal convive con edificios industriales y obras civiles que han sido principalmente reconvertidos en centros culturales y museos. Como el Centro de Arte Alcobendas, son sedes y conjuntos arquitectónicos que llaman la atención por la originalidad de su diseño exterior y la calidad de sus programaciones.

Acaso la referencia más conocida sea la del Matadero, cuyas antiguas naves destinadas al mercado y sacrificio de ganado lucen hoy como salas de exposiciones y teatro. El complejo, proyectado originalmente por Luis Bellido entre 1908 y 1928, cuenta también con un espacio de lectura –Casa del Lector–, uno de cine de autor y documental –Cineteca– otro de diseño –Central de Diseño–, otro de música –Nave de Música– y otro más de creación y desarrollo de proyectos artísticos –Intermediae–.

El  Conde Duque es otro ejemplo de esta tendencia que conjuga historia y armonía arquitectónica de formas y materiales. Los viejos cuarteles de la Guardia de Corps han renacido como un enorme centro cultural, que dispone de varias salas de exposiciones y ensayo de artes escénicas, y acoge también las sedes del Archivo de la Villa, la Biblioteca Histórica, la Biblioteca Pública Conde Duque, la Hemeroteca Municipal y el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid. A un paso encontramos el Museo ABC, antigua fábrica de cervezas Mahou donde el olor a cebada ha sido sustituido por el de la tinta y el papel propios de sus interesantes muestras temporales de dibujo e ilustración. El barrio de Conde Duque es además una de las zonas más fashion para tomarse la primera o ir de tapeo.

En las proximidades de Atocha encontramos otros dos templos rebautizados: CaixaForum (antigua Central Eléctrica del Mediodía) y Medialab-Prado (las Serrerías Belgas), focos culturales del cada vez más pujante barrio de las Letras, salpicado de galerías y tiendas vintage.

Edificios que fueron futuro

1738 1790 1900
Palacio Real. Fue mandado edificar por Felipe V, pero el primer inquilino real fue el monarca Carlos III. Real Observatorio Astronómico. Obra del prolífico Juan de Villanueva y emblema de la España ilustrada. Entorno Gran Vía. El Edificio Metrópolis (1911) y la sede del Círculo de Bellas Artes (1926) adornan el inicio de la vía.
1982 1988 1996
Pirulí. Bandera de la España democrática, sirvió de centro de comunicaciones durante el Mundial 82. Torre Picasso. Fue el edificio más alto de Madrid hasta la construcción del Cuatro Torres Business Area. Puerta de Europa. El entorno de plaza de Castilla cambió radicalmente con su planta inclinada.
Autor: Raúl Álvarez Fecha de actualización: 06/04/2015



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