AMBROSIAS SICILIANAS EN MERCATO BALLARO

Mercato Ballaró se ha consolidado como el local de referencia para disfrutar de los sabores del sur de Italia en Madrid. El éxito de esta taberna siciliana dirigida por Angelo Marino tiene que ver, sin duda, con la autenticidad de su propuesta gastronómica, que parte de los sabores de la cocina siciliana para alcanzar un espectro mas amplio, con referencias a la tradición culinaria de otras regiones de Italia y el norte de África, en clave netamente mediterránea. Este verano apuesta en su carta por el producto de temporada como el atún rojo de almadraba, las setas y la trufa de verano. Puedo afirmar y afirmo que está todo super mega ultra bueno, pues cuidan al máximo la materia prima.

Entre sus ambrosías puedo dar fe de las excelencias del polpo stufato –guiso marinero de pulpo, que se toma tanto en Sicilia como en Túnez–, los linguini carbonara –elaborados con papada de cerdo negro de Sicilia– o la mascella de Vitello, deliciosa carrillada con guisantes y hierbabuena. Aparte de los plartos con trufa de verano (trufa negra más ligera y menos invasora que la blanca de Piamonte, y que se pone en su justa medida y sin los recurrentes aceites de trufa, que estropeaen todo y que suelen usar en los restaurantes italianos de batalla). Por ejemplo Tagliolini a la trufa negra, la exquisita tortilla de patatas con acelgas y trufa o el fresco carpaccio de corvina salvaje con tapenade de trufa de verano y espárragos fritos. Recomiendo probar todo y en especial su Tiramisú, que es espectacular.

Para regar todo esto hay vinos naturales, ecológicos y biodinámicos elaborados por pequeños productores en distintas regiones del amplio viñedo italiano, destacando el original vino Gran Cerdo, con una original etiqueta con proclamas anti sistema. Ballaró tiene dos plantas, la de arriba más gastronómica, y la de abajo más informal y con una carta de picoteo a buenos precios. Las noches de lunes a jueves hay pizzas horneadas con masa madre de harina ecológica, con quesos y embutidos sicilianos. Además de otras especialidades puntuales –pastas variadas, arroces marineros, etc. – que la cocina elabora según la oferta diaria del mercado, por lo que en este local siempre resulta conveniente preguntar a los camareros acerca de los platos del día. Cuenta además con una terraza para comer, cenar o tomar un cóctel, un punto de encuentro donde disfrutar de los días y las noches de verano. Un pedazo de la cultura de Italia en pleno corazón de Chamberí. Calificación: 7,8