ARGENTINA EN OCHO BOCADOS

are3

Auténtica, variada, única y muy sensual. Así es la cocina Argentina, un compendio de marcados sabores, ricos aromas, coloridos ingredientes y sorprendentes texturas que va mucho más allá de la parrilla y la empanada criolla. Una cocina que se nutre de contrastes orográficos, de climas diversos y de la influencia de las distintas culturas que han pasado por sus tierras, desde la española e italiana hasta la rica civilización Incaica. Con este menú, la Embajada Argentina en Madrid pretende acercar a los madrileños esas recetas, sabores e ingredientes, tanto los más conocidos en su versión actualizada como los menos, en sorprendentes creaciones con notas de autor. El 28, 29 y 30 de noviembre el restaurante Europa Déco del Hotel Urban de Madrid prorroga la I Semana Gastronómica Argentina, una iniciativa de la Embajada Argentina en Madrid

are

Del diseño del menú se ha ocupado uno de los cocineros argentinos con más proyección en nuestro país. Javier Brichetto se formó al respaldo de su maestro y mentor Carlos Alberto Dumas -más conocido como Gato Dumas y considerado como uno de los mejores cocineros de Argentina-, se hizo  diestro en repostería en Chocovic (Barcelona) de la mano de Ramón Morató y ha trabajado en algunos de los tres estrellas Michelin más destacados de España: el Bulli, con Ferrán Adriá, Can Fabes, con Santamaría, y el Celler de Can Roca, hoy erigido como el mejor restaurante del mundo.  Su menú para Argentina Gastronómica en el Hotel Urban parte de la despensa autóctona y del recetario popular de cada región argentina, incorporando su toque de autor en la concepción y presentación de los platos.

are2

Las láminas de langostinos con quínoa ahumada y chimichurri cítrico, (el primero de los entrantes), está hecho a base de uno de los más excelsos mariscos que nacen en Argentina –concretamente en las frías aguas de la Patagonia- aderezados por esta salsa, que se usa en la parrilla criolla, en la que se ha sustituido el vinagre por zumo de limón para contrastar con el sabor marino del carpaccio. Mientras que el segundo, tamal del Norte, responde a la actualización del clásico saquito de maíz envuelto en su hoja, con una presentación más minimalista y cierta fusión al sustituir la carne de pollo y vacuno, de la que suele rellenarse, por cerdo ibérico.

are1

En el primer principal, el chef aúna la tradición marinera y la cocina serrana de este país de contrastes con una merluza del atlántico elaborada en escabeche cordobés (el que hacían las abuelas para la caza pero aplicado al pescado) y acompañada con crujiente de trigo y menta poleo (una hierba que crece mucho en la sierra de la Córdoba argentina). Y para el segundo, ha elegido uno de los mejores cortes criollos, un Ojo de Bife madurado durante 28 días en Malbec de Los Andes mendocinos y acompañado por una croqueta de papa amarilla y pimentón ahumado. Una carne, que ha sido importada desde Argentina por la empresa Euro Campa, para que los madrileños puedan descubrir el sabor de uno de los mejores cortes vacunos del mundo.

are4

Los postres también tienen historia. Especialmente el primero, crema de whisky, helado americano y espuma de nuez, que es una moderna versión de la Copa Don Pedro, uno de los postres más antiguos del país y un imprescindible en toda heladería de barrio. Bombón de chocolate blanco y yerba mate, la bebida de origen prehispánico que en Argentina toman todas las clases sociales, y los clásicos alfajores y zapallos en almíbar completan el menú. Todo ello se sirve, por un precio de 45 € IVA incluido por persona, maridado con una selección de los mejores vinos de las bodegas Rutini