RPM: ” Come On, el primer sencillo de los Stones y el principio de la leyenda”

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El día en que el manager de los Rolling Stones, Andrew Loog Oldham, consiguió que la banda grabara una versión de “Come On” de Chuck Berry, hicieron historia, y su primer sencillo.

El 2 de mayo de 1963, el nuevo manager de The Rolling Stones, Andrew Loog Oldham, reservó una sesión de grabación para que la banda grabara su primer sencillo. El único problema era que no tenían idea de qué iban a grabar. Mick y Keith no estaban escribiendo canciones en este momento de la carrera de la banda, por lo que se trataba de buscar en sus colecciones de discos para ver qué podían versionear. Finalmente, se decidieron por “Come On” de Chuck Berry, que este, su héroe acababa de lanzar.

Para la cara B decidieron hacer una versión de “I Want To Be Loved” de Muddy Waters,

una canción que ya habían grabado dos meses antes en IBC Studios, antes de encontrar un manager y una compañía discográfica interesados ​​en lanzar sus discos.

El martes 7 de mayo, la banda ensayó en The Wetherby Arms en Chelsea, a la vuelta de la esquina del piso de Mick, Keith y Brian en Edith Grove, para estampar su particular estilo en “Come On”. Tres días después estaban en Olympic Sound Studios, cerca del Marble Arch. Los Stones grabaron durante tres horas la noche del viernes 10 de mayo, y Oldham estuvo allí trabajando como productor, pero como él misimo admitió, “soy el productor, pero esta es la primera vez que me meto en esto. No sé una maldita cosa acerca de la grabación, o de la música en este caso “. A lo que Mick le dijo: ” No importa. Somos un grupo de malditos aficionados que van a hacer un single de éxito “.

“Come On” duró solo 1 minuto y 45 segundos, y al final de la sesión, Roger Savage, el ingeniero, sugirió que Oldham mezclara las pistas en su papel de productor, pero como era su primera sesión, Oldham le dijo a Savage que lo terminara como él quisiese. Para la cara A, Mick cantó las voces principales en dos pistas, con Brian Jones y Bill Wyman en los coros. Keith tocaba la guitarra rítmica, Brian la armónica, Bill estaba en el bajo y, por supuesto, Charlie tocaba la batería.

“Come On” se lanzó cuatro semanas después, el viernes 7 de junio, y el 27 de julio la canción entró en las listas, subiendo al número 20 en la lista de singles de NME. Aparentemente, Decca envió solo cuatro copias del nuevo sencillo a la oficina de Oldham, por lo que la banda tuvo que salir y comprar copias adicionales para poder tener una cada uno.

Los Stones no parecían estar demasiado interesados ​​en su primer disco, dejaron de tocarlo en los conciertos después de tres semanas. Un día, Oldham fue a ver a la banda al Scene Club en el Soho

y se volvió loco con el tema, insistiendo en que lo tocaran en cada show.

El 6 de junio de 2013 en Toronto, Canadá, fue la primera vez que “Come On” se escuchó  durante un concierto de los Rolling Stones desde 1965.

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