RPM: “MEMPHIS – TUPELO – JACKSON”

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La noche de Memphis en Beale Street ya nos dejó ver como se las gastan las tormentas en esta zona, y las previsiones para la mañana siguiente no eran mejores, pero como no quedaba otra alternativa ni había plan B…traje de agua y carretera.

Dejamos Memphis y el hotel de la casa de invitados de Graceland y nos dirigimos a Tupelo, el lugar de nacimiento de Elvis Presley, allí visitamos la humilde casa donde nació Elvis. La construyó su padre Vernon Presley y le costó 180 dólares en 1934.

Esta casa es un símbolo del sueño americano. Como alguien que naciendo en uno de los lugares más deprimidos de América puede llegar a convertirse en un mito y ejemplo de varias generaciones.

Muy cerca de la casa se encuentra también la iglesia donde Elvis fue bautizado y donde empezó a familiarizarse con la música gospel que tanto influiría en su carrera.

En el número 114 de W. Main Street, se encuentra la Tupelo Hardware Company; aquí fue donde Gladys, la madre de Elvis, le compró su primera guitarra al empleado Forrest L. Bobo en 1946 por 7,90 dólares.

Parece ser que la madre de Elvis le llevó a esta tienda con la idea de comprarle una bicicleta. Una vez allí Elvis cambió de opinión queriendo que le comprasen un rifle del calibre 22, pero su madre no estaba de acuerdo y al final lo convenció para quedarse con la guitarra.

Esta es la placa que hay en la puerta de la tienda y que cuenta la historia.

Otro sitio a visitar en el paso por Tupelo es la tienda de guitarras Main Street Vintage Guitars,

un lugar bastante recomendable donde se pueden encontrar verdaderas joyas, como esta Gibson L-1 de 1926, (el mismo modelo con el que tocaba Robert Johnson.

Nada más dejar Tupelo hemos tomado la histórica Natchez Trace, en el parque nacional del mismo nombre.

Tupelo se encuentra cerca del punto medio de los 715 km (444 millas) de esta carretera; los miles de años de historia, plantaciones, antiguos campamentos y las rutas por las que Meriwether Lewis, Hernando De Soto y Andrew Jackson, así como
los pueblos Choctaw, Chickasaw y Natchez, una vez viajaron.

A partir de este momento la tormenta que ya nos caló en la calle Beale y que nos amenazaba desde primera hora de la mañana se ha manifestado implacable.

Prácticamente a las cuatro de la tarde nos hemos quedado sin luz, la lluvia se ha convertido en torrencial y por seguridad hemos tenido que olvidarnos de la Natchez y tomar la autopista. Las siguientes cuatro horas han sido un espectáculo de agua, relámpagos y truenos que no nos ha abandonado hasta nuestra llegada a Jackson. La falta de visibilidad y el encontrarnos con agua hasta los huesos no ha impedido ir a cenar a Martin’s,

Donde nos esperaban aunque llegábamos con casi dos horas de retraso. Al ser lunes no hemos podido tener música en directo pero hemos disfrutado de una buena cena.

Jackson no tiene la misma relación con el blues de la que disfrutan muchas otras ciudades de Misisipi. No está en el Delta y, al ser una ciudad en lugar de un pueblo, muchos la han considerado demasiado urbana como para haberse nutrido de los comienzos del blues. Pero la verdad es que el blues, inmediatamente después de su nacimiento, siempre ha estado presente en esta ciudad, la capital del estado de Misisipi, y esa tradición de lugar de blues continúa hasta el día de hoy.

La lista de los bluesmen que nacieron, vivieron o tuvieron estancias prolongadas en Jackson es larga y está repleta de nombres famosos.

Muchos creen que Tommy Johnson influyó en el blues de Robert Johnson, otros dicen que fue al revés; de cualquier forma ellos, al igual que Charlie Patton, Memphis Minnie, Elmore James, Ishmon Bracey, Sam Myers, Charlie McCoy, Skip James, Bo Carter, fueron muchos de los famosos artistas de blues que vivieron, tocaron, trabajaron o grabaron en esta ciudad.

Jackson también tiene una rica historia en la grabación y la promoción del blues. H.C. Speirs, Lillian McMurry, Tommy Couch, Wolf Stephenson y Johnny Vincent están entre los jacksonianos que encontraron talento en el blues, descubrieron grandes artistas, los firmaron y produjeron históricas sesiones de grabación con ellos.

El Hotel King Edward fue el sitio de audiciones y grabaciones para los artistas que viajaban y buscaban su oportunidad. Allí se grabó blues, folk y música gospel.

En 1930, la compañía Okeh se instaló en el hotel y grabó a The Mississippi Sheiks, Slim Duckett, Pig Norwood, Elder Curry,
Caldwell Bracey, The Campbell College Quartet y Elder Charlie Beck.

Actualmente el Hotel King Edward se ha sometido a una extensa renovación para convertirlo en tiendas, apartamentos y oficinas.

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