RPM: ” Primero el sonido, después la música”

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No es lo más habitual que tras estar todo el día escuchando música, ya sea del fondo de catálogo o de las novedades,  de repente suene algo que te haga parar y ponerte a investigar de dónde ha salido esta sensación que te ha hecho tropezar con la rutina en medio de la polución sonora en la que a veces nos vemos imbuidos .

Exagerando un poco esto es lo que me ha ocurrido con la escucha del primer disco que acaba de aparecer de Petite Noir , “La Vie Est Belle/Life is Beautiful”

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Esta es una pequeña (o grande ) obra maestra de 11 canciones  capaz de alterar tus sentidos, tanto en la forma como en el fondo. Un trabajo escrito en Ciudad Del Cabo y grabado en estudios londinenses.

El  pequeño negro, artista recién llegado a la vorágine musical de estos días es Yannick Ilunga, mitad congoleño, mitad angoleño. Nacido en Bruselas y provisto de valentía y desparpajo suficiente como para generar un movimiento en el que el sonido se adelanta a la música y en el que la libertad es el principio de esta nueva estética africana que el mismo denomina Noirwave

En “La Vie Est Belle/Life is Beautiful”, Petite Noir conjuga el sonido de los  sintetizadores con los movimientos africanos de tal manera que no pierdas ni un momento el ritmo ni el compás, sin tener que recurrir a la agresividad de experimentos muy loables como Santanas u Osibisas. Pero la audacia de este artista y su falta de prejuicios te sorprende cuando de repente te encuentras tatareando “Cos you’re the one that I want/You’re the one that I need” . Miras a tu alrededor y no están Olivia ni Travolta. Estás escuchando “MDR”

Tanto musicalmente como temáticamente “La Vie Est Belle/Life is Beautiful” es una ruptura y al mismo tiempo una cohesión, es sentirse como en casa sin pertenecer a ninguna parte.

Continuando con aspectos innovadores y eclécticos de este álbum nos encontramos también con momentos  experimentales y melancólicos como Inside” y “Chess”, en los que se confirma la versatilidad de Petite Noir, un despliege inesperado de composición y producción. Un sonido propio y un proceso creativo a través de las experiencias de un músico cosmopolita dispuesto a romper los límites y a instaurar una “African New Wave”

La voz de Ilunga también es un alarde, marcando diferencias y pasando a ser parte de la música en lugar de figurar como algo separado.

No soy nada experto en música africana y aunque este LP debut de Petite Noir no tiene ninguna necesidad de englobarse dentro del estilo, podría decirse que ha conseguido que su música pueda contar con ciertas influencias, algo que enriquece pero no determina. El resultado permite desdibujar y desmarcarse de cualquier situación predecible.I’m just talking about change, everything wiped away

Y a todas luces lo consigue. yo también me atrevería a hablar de un comienzo perfecto.

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