Crítica: El cielo y la tierra

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Aliados

Lo mejor:
Es una de las películas más bellas jamás filmadas en digital

Lo peor:
Lo que sea que haya pasado con los ojos de Brad Pitt, el peor efecto visual de la pelicula

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 3 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
3.2
139 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Acción
  • Fecha de estreno: 25/11/2016
  • Director: Robert Zemeckis
  • Actores: Brad Pitt (Max Vatan), Marion Cotillard (Marianne Beausejour), Jared Harris (Frank Heslop), Lizzy Caplan (Bridget Vatan), Matthew Goode (Guy Sangster), Daniel Betts (George Kavanagh), Marion Bailey (Mrs. Sinclair)
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2016
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

+ info

El funambulista Philippe Petit ( Joseph Gordon-Levitt), protagonista de la anterior película de Robert Zemeckis, El desafío (2015), jugaba a practicar equilibrios precarios menos entre las torres gemelas del World Trade Center, que en torno a su ilusión y la nuestra en el espectáculo, la atracción de feria, el cine; una ilusión teñida por otra parte de melancolía, pues la filmografia de Zemeckis se ha mostrado siempre muy consciente de cuán difícil resulta conciliar ese instante sublime en el que somos uno con el cine en tanto imagen, y las obligaciones contractuales del medio como depositario de la historia, su historia, y los avances técnicos de los que él mismo ha sido adalid durante toda su carrera, con una reflexión aparejada sobre sus efectos tan agridulce como la de uno de sus compañeros de generación, James Cameron.

 Es significativo que su nueva propuesta, Aliados, arranque con un alucinado travelling en contrapicado sobre otro hombre, Max Vatan ( Brad Pitt), que desciende, o se precipita, en paracaídas desde ese cielo por el que Petit se empeñaba en pasearse y pasearnos. Un plano inicial fabuloso, que se basta y sobra para dar fe de hasta qué punto los años consagrados obsesivamente por el director estadounidense a la animación -The Polar Express (2004), Cuento de Navidad (2009)-, que amenazaron con malbaratar el crédito obtenido antaño gracias a títulos tan excepcionales como Regreso al futuro (1985) y Náufrago (2000), le han servido a la postre para enriquecer su cine con una pericia técnica, un atrevimiento artístico, y una sabiduria en la mirada, aun mayores que previamente. Pero, a la vez, dicho plano deja claro que Vatan es un ángel caído, y lo cierto es que jamás volveremos a verlo en el aire, donde creía pertenecer. Quien será su mujer, Marianne ( Marion Cotillard), da a luz a la hija de ambos en tierra, bajo un combate aéreo y una lluvia de bombas, gritando que solo en ese momento es ella misma. Y el avión último que Max espera le devuelva al paraíso de una inocencia engañosa, no llegará a despegar.

 Este discurso metafórico, ambivalente, entre cielo y tierra, ya perceptible en la minusvalorada El vuelo (2012) y, como apuntábamos, en El desafío (2015), alcanza tal sofisticación en Aliados que permite hablar de ella como cumbre del neoclasicismo digital imperante en Hollywood desde hace unos años, que está tratando de recuperar para el medio una épica de la ficción pocas veces consumada como esta vez. Todo sea dicho, parte destacable de los méritos hay que adjudicárselos a uno de los mejores guiones escritos hasta la fecha por Steven Knight, firmante entre otras de Negocios ocultos (2002) y Promesas del Este (2007). Knight divide Aliados en dos partes, que establecen entre ellas una brillante relación dialéctica. En la primera, tomando como referentes Casablanca (1942) o Encadenados (1946), se cuenta cómo Max, agente del servicio secreto británico, y Marianne, miembro de la resistencia francesa, emprenden juntos una misión en la Marruecos ocupada por los nazis de 1942 que culmina en apasionado romance. En la segunda, una vez nuestros protagonistas han estabilizado sus vidas, pasamos a hallarnos por sorpresa en una posible novela de John Le Carre, cuya torturada sensibilidad actual desbarata la aceptación complaciente del relato previo y su signo ideológico, y provoca que la relación de Max y Marianne adopte un cariz desgarrador.

 Es en cualquier caso la puesta en escena de Zemeckis -que, en conjunción con el montaje, la sensacional fotografía de Don Burgess, y unos efectos visuales omnipresentes, alcanza unas cotas de elegancia, fluidez y belleza que será difícil iguale ninguna película a lo largo de la temporada- la que eleva Aliados a la condición de obra maestra, en la que fusionan sus rasgos la familiaridad absoluta con los clásicos y su puesta en valor y cuestionamiento. Véanse los primeros minutos, sin apenas diálogos pero en los que conversan los estilemas de David Lean, Steven Spielberg y Michael Mann. El momento en que Marianne presiente la aparicion de Max en el local nocturno donde una y otro van a conocerse. Las bromas entre ellos sobre cómo gestionaría un marido de verdad -ambos simulan ser matrimonio en Marruecos para llevar a buen puerto su labor-su consumo de tabaco y el de su esposa, mientras comparten desde el principio cigarrillos cual amantes; en esa línea, la tórrida liaison en mitad de una tormenta de arena. Los juegos de ambigüedades entre los personajes vía sus reflejos en espejos. La planificación de la visita de Max a su cuartel general, donde cree que le van a ofrecer un ascenso, y de su vuelta a casa. La descontrolada fiesta nocturna y su brusco desenlace. La soberbia escena de acción y suspense que conforma la atormentada incursión nocturna de Max en territorio enemigo. La desesperada huida hasta el aeródromo, y su final. Y un desarmante epílogo en modo gran melodrama.

 Aliados es una de esas películas que pone a prueba al espectador: disfrutar de ella implica tener conocimiento y sensibilidad para apreciar la historia del cine popular, sus derivas accidentadas y apasionantes, su potencial para continuar siendo arma cargada de futuro. Menospreciarla, todo lo contario.

Ir a la película >

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.



La revista hace un paréntesis

Por la situación actual, la revista Guía del Ocio ha tenido que hacer un paréntesis, pero pronto regresará.

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs


Podcast de cine: BUTACA VIP