Crítica: Christopher Nolan cierra una trilogía de leyenda con un fin de fiesta apoteósico que no desmerece nada las virtudes de "El caballero oscuro"

  • Autor: Roberto Piorno
  • Fecha:
El Caballero Oscuro: La leyenda renace

Lo mejor:
Todo

Lo peor:
Seguir pensando que juega en la misma liga que "Spider-Man", "Los Vengadores" y semejantes

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 4 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
4
117 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Acción
  • Fecha de estreno: 20/07/2012
  • Director: Christopher Nolan
  • Actores: Christian Bale (Bruce Wayne / Batman), Tom Hardy (Bane), Morgan Freeman (Lucius Fox), Gary Oldman (Jim Gordon), Michael Caine (Alfred), Marion Cotillard (Miranda Tate), Anne Hathaway (Selina Kyle / Catwoman), Joseph Gordon-Levitt (John Blake), Juno Temple (Holly Robinson)
  • Nacionalidad y año de producción: Reino Unido, EE.UU., 2012
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

+ info

Habrá en antes y un después de Christopher Nolan y su tenebrista interpretación del universo Batman. Nunca hubo películas de superhéroes de tal magnitud y probablemente no las habrá. Al menos no hasta que, qué se yo, Paul Thomas Anderson se haga cargo de la marca Spider-Man y Wes Anderson de, por ejemplo, Los Vengadores. El caballero oscuro: La leyenda renace marca una línea de continuidad histórica, asombrosa. Seis horas consecutivas de cine de semejante calibre en formato multisala y con el rendido aplauso del público medio es, en sí, un hito. Nolan no solo cierra aquí su legado Batman por todo lo alto, pone además la rúbrica a una de las grandes trilogías del cine de siempre.

Quizá El Padrino, quizá El Señor de los Anillos, y después esta extraordinaria colección de thrillers criminales de lujo, de dramas operísticos que elevan la trascendencia social del lenguaje cómic a la categoría de gran metáfora, de parábola sórdida, sombría y sutilmente deformadora, en clave de semblanza gótica y pseudomitológica, de la degradación del hombre como animal político, de la monstruosa decadencia del modelo de convivencia urbano.

Nolan se supera a sí mismo, y no era fácil después de la inolvidable El caballero oscuro. El leit motiv es el mismo, deconstruir a Batman no como icono moderno de un cierto subgénero literario y como justiciero nocturno mediático y plano, sino como mito urbano en una era de tinieblas, como encarnación de una voluntad colectiva de justicia que se diluye en el grupo, y que emerge como proyección social, como espectro, de una voluntad noble y colectiva perfectamente utópica.

Después de esto The Amazing Spider-Man o Los Vengadores han de ser redimensionadas y vistas con otros ojos. Nolan ha situado el listón demasiado alto, y El caballero oscuro: La leyenda renace saca los colores y desdibuja contundentemente a la competencia. Nolan escarba aquí en el alma desgarrada de un héroe moribundo, de un símbolo maltratado que carga sobre sus hombros las culpas ajenas y desfachatez política de un mundo de tinieblas en el que la ley es un espejismo, una religión insostenible cuya fe debe ser preservada, aún a sabiendas de la monumental mentira.

En torno a la resurrección ingrata del justiciero clandestino, monta Nolan un espectáculo fílmico deslumbrante. Los héroes y villanos con leotardos adquieren aquí una dimensión crepuscular y desmitificadora irresistible. La desfachatez revanchista de los tipos malos te pone los pelos de punta. En ese contexto emerge Bane como uno de los villanos psicológicamente más densos y complejos de la historia del cine popular reciente. Y a su alrededor una orgía de destrucción espeluznante, y un duelo de fuerzas entre el bien y el mal cuyas identidades difusas frecuentemente se confunden. En medio de un universo moral magnéticamente ambiguo; en torno a un ideal de justicia no precisamente impoluto, esculpe Nolan una de las mejores películas del año. Un cine capaz de satisfacer y nutrir sensibilidades fílmicas frontalmente antagónicas cuyo escaparate es una puesta en escena apabullante, un demoledor sentido del ritmo y un olfato magistral para armonizar tragedia y movimiento frenético.

Desde el memorable asalto aéreo que abre la función (un arranque tan potente o más que el atraco al banco del Joker en El caballero oscuro) a la batalla campal entre los exponentes del orden y los del desorden en las calles de Gotham, casi tres horas de cine inmenso. Nolan ha vuelto a dar en la diana. Y filmar tres obras maestras del tirón (El caballero oscuro, Origen y esta) está al alcance de muy pocos. Borremos de la retina los Batman de Tim Burton y Joel Schumacher y olvidemos la posibilidad de que un cuarto venga más pronto que tarde a aguarnos la fiesta. Batman es el Batman de Nolan, los demás sencillamente no cuentan

Ir a la película >

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.



La revista hace un paréntesis

Por la situación actual, la revista Guía del Ocio ha tenido que hacer un paréntesis, pero pronto regresará.

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs


Podcast de cine: BUTACA VIP