El País

Crítica: Roland Joffé bucea en la juventud de un Escrivá de Balaguer de corazón blanco e impoluto en una ficción tan grimosa en lo ideológico como en lo cinematográfico

  • Autor: Roberto Piorno
  • Fecha:
Encontrarás dragones

Lo mejor:
Un sólido plantel de secundarios

Lo peor:
Que sus mediáticos prejuicios ideológicos sean el menor de sus problemas

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 4.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
4.5
286 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 25/03/2011
  • Director: Roland Joffé
  • Actores: Charlie Cox (Josemaria), Wes Bentley (Manolo), Dougray Scott (Robert), Unax Ugalde (Pedro), Olga Kurylenko (Ildiko), Pablo Lapadula (Isidoro), Golshifteh Farahani (Leila), Rusty Lemorande (Padre Lazaro), Ana Torrent (Dolores), Alfonso Bassave (Jiménez), Jordi Mollà (José)
  • Nacionalidad y año de producción: Argentina, EE.UU., España, 2010
  • Calificación: No recomendada menores de 7 años

+ info

Debería ser una película sobre el apaciguamiento, el perdón y la catarsis a través de la reconciliación traumática con las raíces; pero Encontrarás dragones no va a dar que hablar precisamente por el conflicto histórico y espiritual que esboza. Roland Joffé, al que se presuponen ideales de izquierdas y militante en el agnosticismo se descuelga aquí con un panegírico irracional e inexplicablemente propagandístico acerca de la muy controvertida figura del fundador del Opus Dei Escrivá de Balaguer. Joffé se ha metido en un jardín del que no sabe salir; no pretende hacer una película política, ni juzgar los porqués de los bandos en liza durante la Guerra Civil; el problema es que ha elegido el tema equivocado para ser neutral y equidistante.

Se mire por donde se mire su terrible película, cuyas virtudes cinematográficas son prácticamente invisibles, remite, desde su profunda mediocridad, a un debate de discurso y moraleja. El problema no son las licencias históricas, ni siquiera el risible maniqueísmo y la indefendible ingenuidad con la que se aproxima a la juventud del personaje; lo malo es que a Joffé se le va la olla precisamente cuando fantasea con los rincones oscuros del fundador del Opus.

El director diseña una semblanza acrítica e inmaculada, sólo apta para hinchas y discípulos incondicionales, que imagina al sacerdote como un hombre de impoluta moral y desinteresados principios, que obró el bien ejemplarmente durante toda su beata existencia y que irradió amor y tolerancia allá donde otros tuvieron el gusto de frecuentarle.

El Escrivá de Balaguer de Encontrarás dragones sería un horroroso personaje de ficción, por unidimensional; imagínense la dimensión del estropicio considerando que hablamos de quien hablamos. Joffé ha caído en la trampa de un elogio descontextualizado, auspiciado por el discurso institucional que con tanto ahínco se esmera en tapar las imperdonables faltas del personaje.

Cierto que Encontrarás dragones focaliza la atención en el germen del "santo" y de su omnipotente criatura, pero cierto es también que emerge aquí como el mártir que nunca fue, como víctima de un conflicto de republicanos feroces, en el que los sublevados y sus esbirros son las víctimas del fuego cruzado. Joffé ofrece una panorámica demencial de la Guerra Civil española cayendo en la trampa que desde el principio quería evitar; tomar partido sin quererlo en favor del bando franquista.

Ahora bien, quede muy claro que no es el dislate ideológico, la invención de un héroe basada en la versión oficial, inevitablemente adulterada, de sus incondicionales sucesores, el peor de los problemas de Encontrarás dragones. Los pecados estrictamente cinematográficos son mucho más gruesos, aunque no sean noticia.

Joffé se hace un lío narrando dos historias paralelas hijas de su madre y de su padre que nunca se encuentran, que van a su bola sin entenderse, como si dos películas se pegasen tratando de imponerse la una a la otra. Su acartonado academicismo hace el resto, morando entre estereotipos de brocha gorda, buceando en una realidad histórica que Joffé apenas conoce, colgada de un sentimentalismo rancio, de película arcaica incapaz de mantener un equilibrio coherente entre los dos planos cronológicos que deberían darle vidilla; el presente es una decorativa excusa para resucitar un pasado desfigurado, en una película plagada de énfasis y subrayados de perogrullo, que ensaya una solemnidad de gran epopeya histórica y emocional que le viene, a todas luces, muy grande

Ir a la película >



Guía del Ocio en App Store Guía del Ocio en Google Play

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs