Crítica: El dedo y la Luna

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Espacio interior

Lo mejor:
Para ser un realizador debutante, Kai Parlange Tessmann se desenvuelve bien manejando elementos narrativos y escenográficos mínimos

Lo peor:
Que la película esté basada en hechos reales acaba pareciendo menos una inspiración que una excusa

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 2.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
2.7
3 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 07/11/2014
  • Director: Kai Parlange Tessmann
  • Actores: Kuno Becker (Lázaro), Gerardo Taracena (Tenso), Ana Serradilla (Maria), Rocío Verdejo (Greñas), Marco Antonio Aguirre (Chofer), Juan Carlos Colombo (Don Pedro), Juan Pablo Medina (Pedro Jóven), Hernán Mendoza (KDT)
  • Nacionalidad y año de producción: México, España, 2012
  • Calificación: Pendiente por calificar

+ info

Han vuelto a florecer en los últimos años las películas minimalistas sobre personajes cuyo ánimo es puesto a prueba por circunstancias excepcionales, desesperadas, a las que quedan librados en soledad a sus propias fuerzas: Náufrago (2000), Última llamada (2002), Open Water (2003), Saw (2004), Hacia rutas salvajes (2007), Soy leyenda (2007), Enterrado (2010), 127 horas (2010), La vida de Pi (2012), Gravity (2013), El viaje de tu vida (2013), o la inminente Alma salvaje (2014), con Reese Witherspoon.

 Podrían extraerse lecturas tan fáciles como depresivas de esa querencia del cine reciente por las odiseas de individuos que han de apañárselas para sobrevivir sin ayuda, a veces como consecuencia de su anhelo por explorar otros mundos que están en este, y que son producidas no por casualidad en una época marcada por la desaparición de toda idea de comunidad y la aprehensión de la existencia en términos de promoción y venta de uno mismo, en el mercado no ya laboral, sino también de los afectos.

 Pero si este tipo de películas acaban siendo atractivas es, discursos más o menos coherentes aparte, por su condición de retos formales -cómo lidia el director con un único escenario, cómo dilata la narración ingeniosamente hasta los noventa minutos-, y por la identificación inevitable y sadomasoquista del público con los sufrimientos de orden casi metafísico -¿estamos o no solos en nuestro deambular por la vida?- por los que pasan unos protagonistas que, en muchas ocasiones, se tiene perfecta constancia ya antes de entrar en la sala de que van a terminar mal.

 Aunque se trata de una película tan bienintencionada como insuficiente, Espacio interior, ópera prima como guionista y realizador del mexicano Kai Parlange Tessmann, ambiciona cubrir ambos aspectos descritos: el del relato que nos enganche de manera primaria a las vicisitudes de un hombre atrapado en una situación de riesgo, y el de la fábula sobre un sentido de la existencia que a veces solo se nos revela cuando esta amenaza con desvanecerse.

 Como subrayan irritantemente sus títulos de crédito finales recurriendo a imágenes mediáticas que vienen a legitimar ¿sin necesidad? lo que antes nos había contado la ficción, Espacio interior se basa en el rapto real de un arquitecto que tuvo lugar en el México de 1990, y que abocó al secuestrado a la friolera de 257 días de reclusión en un cuarto de tres metros cuadrados, mientras su familia negociaba con los criminales los términos de su liberación.

 La película se centra ante todo en los efectos psicológicos del largo confinamiento, el uso que el secuestrado hace de su profesión para reinventar el habitáculo en que está recluido, y la ayuda que le brindan para no perder la cabeza su fe cristiana y el recuerdo de sus seres queridos, a los que se vislumbra había descuidado por culpa de su ambición profesional. Se alternan por tanto las escenas ambientadas de manera muy estereotípica en la pequeña celda, que enfrentan a Lázaro (nombre de poco sutiles connotaciones bíblicas, interpretado por Kuno Becker) con sus captores y sus miedos, y aquellas en flashbacks reales o alucinatorios que le ayudan a trazar los perfiles de su vida hasta el momento y a definir un espacio interior propio de libertad, no constreñido por las limitaciones fenoménicas.

 El mayor problema de Espacio interior no estriba en que, pese a verse con cierto interés, adolezca de escasa creatividad cinematográfica y poca profundidad reflexiva. Ni en provoque la fastidiosa impresión en varias secuencias de ser un ejercicio de proselitismo a favor de una determinada creencia religiosa. Lo peor, ligado al último aspecto citado, de la cinta de Kai Parlange Tessmann, es que, pese a inspirarse en hechos verídicos, nos brinda una imagen tan abstracta y desleída de la atroz violencia que sacude México, se asemeja tanto al carácter burgués y níveo de su protagonista, que acaba por resultar no solo inverosímil, sino también susceptible de sospechas en cuanto a los motivos ¿justificativos, institucionales? que han llevado a que fuese producida.

 Como decía Juan Antonio Bardem, todo cine es ideológico, y más que ninguno aquel que presume de no tener ideología; aquel que nos conmina con voz seductora a que miremos la Luna, tan hermosa y cegadora, y no el dedo que tan gentilmente nos señala el rumbo que ha de seguir nuestra mirada, quién sabe si para desviar la atención. Al final, Espacio interior, como tantas otras películas, es expresiva sobre todo por aquello a lo que niega sitio en sus fotogramas; por aquello que expresa fuera de campo; por aquello que queda fuera de unos constructos audiovisuales que hemos deglutido sin atragantarnos porque se adaptan como un guante a unos constructos ideológicos con los que nos sentimos cómodos, de los que somos cómplices.

Ir a la película >

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.



La revista hace un paréntesis

Por la situación actual, la revista Guía del Ocio ha tenido que hacer un paréntesis, pero pronto regresará.

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs

Logo del blog de Guía del Ocio Revoluciones por Minuto

RPM: “PROMESAS CUMPLIDAS”

De Luis Javier Martínez

Con la música electrónica tengo una relación de amor y odio, y aunque los dos discos anteriores de Floating Points no me h...


Podcast de cine: BUTACA VIP