El País
Imprimir

Crítica: Tres ositos en la NASA

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Figuras ocultas

Lo mejor:
Con el ánimo adecuado, puede entretener hasta el punto de impedir la siesta una tarde televisiva de domingo

Lo peor:
Que alguien sea tan ingenuo o sectario como para tomarla por cine de guerrilla

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 4 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
3.9
106 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 20/01/2017
  • Director: Theodore Melfi
  • Actores: Taraji P. Henson (Katherine G. Johnson), Octavia Spencer (Dorothy Vaughan), Janelle Monáe (Mary Jackson), Kevin Costner (Al Harrison), Kirsten Dunst (Vivian Mitchell), Jim Parsons (Paul Stafford), Mahershala Ali (Coronel Jim Johnson)
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2016
  • Calificación: Todos los públicos

+ info

Entre las virtudes que atesora el musical La ciudad de las estrellas (2016), estrenado en nuestro país la semana pasada, se cuenta la de albergar un apunte ácido sobre ese oportunismo pecuniario de la Meca del Cine camuflado como afán por reinterpretar una y otra vez lo tradicional, que personifica ese autor freak de best-sellers fantásticos que tiene aún a Joseph Campbell en un altar y piensa que sería una idea subversiva reformular el cuento de Ricitos de Oro y los tres ositos. La chanza del guionista y director Damien Chazelle va dirigida a las adaptaciones de sagas literarias para adolescentes populares hasta hace poco, pero bien podría extenderse al número creciente de producciones revisionistas gestadas por la Meca del Cine en la estela de lo dictado por los social justice Warriors que han tomado por asalto el periodismo, la prescripción cultural, lo universitario, la política.

 Entre dichas producciones se hallan las referidas a los afroamericanos, que, a diferencia de lo ocurrido en booms previos acerca de sus problemáticas y, especialmente, en el liderado hace cuarto de siglo por Spike Lee, tienen en líneas generales menos que ver con lo creativo o lo verdaderamente provocador, que con el cuidado de la imagen mediática y el miedo a la corrección ideológica que caracterizan nuestro infantilizado presente. El fruto de todo ello es la realización y entronización de filmes tan amateurs como El nacimiento de una nación (2016), tan esforzados y baldíos como Selma (2014) y Fences (2016), tan contradictorios como Criadas y señoras (2011) y Figuras ocultas; película esta última auspiciada por uno de los estudios más rancios actualmente de Hollywood, 20th Century Fox, que aspira a hacer memoria histórica, y a transformar esta en un constructo digerible para los votantes de estatuillas doradas y las masas. En el segundo aspecto, esta nueva realización de Theodore Melfi -en esencia un simulacro, como lo fuese de lo indie su ópera prima, St. Vincent (2014)- ha de considerarse ya un éxito incuestionable de taquilla en Estados Unidos, y obtendrá unas cuantas nominaciones a los Oscar.

 Pero, a nivel cualitativo, resulta difícil tomarse en serio la ficción escrita por el propio Melfi en colaboración con Allison Schroeder, a partir de hechos verídicos recopilados por la ensayista Margot Lee Shetterly. En su libro, Shetterly hacía justicia al batallón de matemáticas que empleó la NASA en los años sesenta del siglo pasado, ninguneadas en su momento por su condición de mujeres y negras, aunque contribuyesen decisivamente a que Estados Unidos ganase la carrera espacial entablada con la Unión Soviética. Un envés en toda regla al célebre libro de Tom Wolfe Lo que hay que tener (1979), que, por desgracia, está lejos de traducirse en imágenes con el talento y la carga épica y al tiempo crítica de que hizo gala la adaptación al cine del texto de Wolfe, Elegidos para la gloria (1983). Figuras ocultas trata de condensar en tres de aquellas mujeres todas las hazañas que reivindica, lo que suscita muy pronto en el espectador una sensación de incredulidad; y recurre como marco formal de las mismas a un formato de fábula de época liofilizada, esquemática, sustentada en anécdotas intrascendentes, golpes de efecto, y gags recurrentes. Uno pierde la cuenta de las veces que se plasma el desconcierto causado por la entrada de una mujer negra en un recinto abarrotado de hombres blancos.

 Muchas escenas ostentan por lo demás un cariz tan trasnochado en tono y estilo como para remitir a cintas oscarizables de hace dos y tres décadas -Paseando a Miss Daisy (1989), Quiz Show (1994)-, cuando no a inofensivas producciones Disney de imagen real estrenadas hace medio siglo con títulos como Veinte docenas de hijos (1966) y Un ejecutivo muy mono (1971). Al respecto, hay que añadir que en Figuras Ocultas confluyen su mediocridad fílmica y lo discutible de sus postulados argumentales: la insistencia en que sea la genialidad de las protagonistas, al fin y al cabo un rasgo excluyente para el común de los espectadores, la que les hace merecedoras de un trato digno; el hecho de que las tres se adscriban personalmente a lo heterosexual, la familia convencional, y lo religioso; la ausencia total de menciones de cualquier tipo a los auges en aquel entonces de los derechos civiles y el women´s lib; la falta asimismo de cuestionamiento en lo tocante a lo que representó la carrera espacial a nivel propagandístico, sistémico; el bochornoso papel de aliado feminista y racial que encarna Kevin Costner, cuyo personaje va demoliendo con indignación y efectismo barreras para las mujeres de color que, en buena lógica, dado su cargo en la NASA, él mismo ha ayudado a erigir o de las que ha sido cómplice por acción u omisión hasta entonces… Cabe aplicar una vez más aquello del dime de qué presumes y te diré de qué careces, o lo de que el infierno está empedrado de buenas intenciones: Figuras ocultas ondea la bandera del cine progresista y concienciado, cuando en realidad es profundamente conservadora. Si es por películas como esta, los tres osos pardos van a seguir topándose con la nívea Ricitos de Oro invadiendo con prepotencia su espacio natural.

Ir a la película >




Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!


Blogs