El País

Crítica: Sin noticias de Loach

  • Autor: Roberto Piorno
  • Fecha:
Jimmys Hall

Lo mejor:
El costumbrismo irish en torno a la música y el baile como elementos de integración comunitaria

Lo peor:
Un maniqueísmo impropio de un gigante como Loach

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 3.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
3.4
9 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 21/11/2014
  • Director: Ken Loach
  • Actores: Barry Ward (James Gralton), Simone Kirby (Oonagh), Andrew Scott (padre Seamus), Jim Norton (Padre Sheridan), Sorcha Fox (Molly), Aisling Franciosi (Marie), Karl Geary (Seán)
  • Nacionalidad y año de producción: Reino Unido, Irlanda, 2014
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

+ info

Padre, o como poco pináculo, del realismo social británico que acosaba al sistema restregándole en las narices las miserias de de los desheredados, de los conejillos de indias de los experimentos neoliberales auspiciados por la Dama de Hierro cuando Europa vivía aún en el espejismo de una sociedad civilizada y de bienestar repartido, Ken Loach hurgaba en las vergüenzas del sistema sin concesiones ni adornos. Son tiempos nuevos, aunque en realidad no. Y quizás nunca como ahora el cine de trinchera del director británico tiene o tendría más sentido. Pero Loach está ya en otras cosas.

Hace ya tiempo que el sentimentalismo se filtró en su cine, que quedó atrás el rigor metálico e inapelable de sus austeros e indignados retratos de proletariado de periferia. Jimmy´s Hall retoma el discurso más o menos donde lo dejó con la sobrevalorada El viento que agita la cebada. Una Irlanda en el caos post-independencia, que se sumerge en un infierno de rencores y desencuentros en un estado de paz armada con conatos de guerra civil. Y en ese paisaje incrusta Loach sus tradicionales digresiones (antaño complejas, tridimensionales y brillantes) acerca de la atávica y encarnizada lucha de clases. Pero el tono es casi el de un cuento de hadas.

Los latifundistas son gentuza desalmada y sin escrúpulos, con perpetuo gesto de maldad incurable esculpido en el rostro; los campesinos de esa Irlanda tan idílica a ratos como para remitir al paradisíaco Innisfree fordiano de El hombre tranquilo son nobles, esforzados, inmaculados, solidarios y pozos de bondad. En ese maniqueísmo extremo incrusta Loach su última fábula acerca de la dicotomía ricos-pobres, terratenientes-comunistas, sin aristas, sin dobleces y prácticamente sin matices.

El resultado es un drama necesariamente trabajado sobre estereotipos, revestido de un sentimentalismo cuasi bucólico que no es sino la constatación de lo lejos que Loach se encuentra a estas alturas de sí mismo. Y es que no solo tienes la sensación de estar lidiando con un Loach menor, sino con una película que condensa casi todos los defectos que se han ido apoderando de su cine en la última década y media, que aquí confluyen casi todos simultáneamente en una misma cinta. Curiosamente los mejores minutos de Jimmy´s Hall son aquellos que nada tienen que ver con el sustrato político y social, aquellos en los que germina ese entrañable costumbrismo irlandés, que se manifiesta en torno al vínculo comunitario, a la música y al baile como factor de cohesión social.

Lo demás, el descafeinado retrato político y el arquetípico romance imposible no remiten, ni por asomo, al director de Agenda oculta o Lloviendo piedras. Bien al contrario, te queda la sensación de que Paul Laverty (guionista de cabecera del director inglés) y Loach deberían darse un tiempo e ir por libre. Quizá demasiado tiempo cabalgando juntos. Y es que el cine de Loach necesita un soplo de aire fresco con absoluta urgencia.

Ir a la película >




Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs

Logo del blog de Guía del Ocio LA GASTRONOMA

15 RAZONES PARA VISITAR ECHAURREN

De Mapi Hermida

“La culpa la tuvieron las colmenillas”. Sí, esa fue exactamente la frase que dijo una de las personas sentadas en nuestra...


Podcast de cine: BUTACA VIP