El País
Imprimir

Crítica: Mi reino por un trabajo

  • Autor: Roberto Piorno
  • Fecha:
La ley del mercado

Lo mejor:
La soberbia interpretación de Vincent Lindon

Lo peor:
Una dramaturgia demasiado fría

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 2.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
2.4
19 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 12/02/2016
  • Director: Stéphane Brizé
  • Actores: Vincent Lindon (Thierry Taugourdeau), Karine de Mirbeck (la esposa de Thierry), Matthieu Schaller (el hijo de Thierry), Yves Ory (asesor del centro de trabajo), Xavier Mathieu (sindicalista)
  • Nacionalidad y año de producción: Francia, 2015
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

+ info

Lejos del didactismo casi panfletario de un Ken Loach, y manteniendo exitosamente a raya cualquier esbozo de atajo melodramático, Stéphane Brizé le hinca el diente a esa bestia devora almas que es el mercado laboral en tiempos de crisis. A través de las tribulaciones de un parado cincuentón, forzado a reciclarse en el departamento de seguridad de unos grandes almacenes y, he ahí el drama, agachando la cabeza y acatando sin rechistar las infames leyes de un mercado envilecido y crecientemente inhumano, el director galo propone una demoledora semblanza del deprimente paisaje social que impera desde hace algunos años en Europa, eligiendo a una víctima prototípica para, a través de esta, lanzar un alegato contra la regresión social y económica que nos empuja a las fauces del capitalismo más agresivo sin armas de defensa, desde la resignación del que sabe que solo tiene dos caminos: claudicar o morir.

La ley del mercado es la historia de un hombre privado de su dignidad por esas leyes que rigen el selvático horizonte laboral; un tipo empujado a la penitencia del parado de larga duración o del trabajador maduro, obligado por las infumables circunstancias a vender su alma al diablo al precio de un mendrugo de pan duro. Brizé mantiene las distancias, con una ficción muy cercana, con un montaje austero, en secuencias con pocos cortes, que buscan la proximidad hiperrealista con los personajes, desde una puesta en escena sencilla pero eficaz, en la que el director cede protagonismo a la inercia del relato, sin énfasis dramáticos ni ardides sentimentales, y a sus actores, dando rienda suelta al talento de un Vincent Lindon desatado, que despacha una de sus interpretaciones más brillantes de los últimos años.

Con vocación de cine social, pero sin sermones políticos o esquematizaciones de perogrullo, La ley del mercado presenta el conflicto de manera impecable, pero la equidistancia acaba siendo un arma de doble filo. Al final tienes la sensación de que esta historia ya te la han contado no pocas veces en los últimos años, de que el drama, rocoso y muy creíble, no propone rasgos diferenciales suficientemente consistentes. Esa frialdad es un lastre que no empaña, con todo, la contundencia del mensaje y la inolvidable composición de un Lindon en estado de gracia.

Ir a la película >




Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!


Blogs