Crítica: Naturaleza viva

  • Autor: Ignacio Pablo Rico
  • Fecha:
La tortuga roja

Lo mejor:
En términos formales y técnicos, es una película absolutamente preciosa

Lo peor:
En los últimos minutos, la fábula sobre los ciclos vitales acaba transitando el sendero de la falsa trascendencia

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 3.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
3.7
33 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Animación
  • Fecha de estreno: 13/01/2017
  • Director: Michael Dudok de Wit
  • Nacionalidad y año de producción: Francia, Japón, Bélgica, 2016
  • Calificación: Todos los públicos

+ info

En diversas ocasiones -por ejemplo, cuando mi compañero Diego Salgado escribía sobre Los Boxtrolls (2014)-, hemos reflexionado en esta publicación acerca de la acentuada tensión interna, en la animación contemporánea, entre la creatividad formal/estética posibilitada por el desarrollo técnico del medio y la apuesta por relatos que, de alguna manera, pretenden redimir culpablemente las imágenes, en lugar de erigirse en narrativas derivadas precisamente de esas búsquedas y hallazgos que son la verdadera columna vertebral del cine. La tortuga roja no permanece ajena a esta dicotomía.

 Sin un ápice de exageración, nos atrevemos a aseverar que hablamos de uno de los filmes más bellamente animados de la historia del audiovisual. Co-producción entre Francia, Bélgica y Japón, el primer largo del veterano cortometrajista y realizador publicitario Michaël Dudok de Wit, fruto de un encargo del legendario Studio Ghibli, lleva la línea clara popularizada por Hergé a horizontes expresivos insólitos. La tortuga roja, carente de diálogos pero cimentada en un tejido sonoro de abrumadora vivacidad evocativa, se centra en las aventuras de un náufrago que deambula solitario por una isla tropical -la paleta cromática contribuye decisivamente, como ya sucediera en The Monk and the Fish (1994) o Padre e hija (2000), a realzar las cualidades melancólicas del entorno-, intentando escapar obsesivamente hasta que logra armonizar los ritmos y necesidades de su existencia con los de un mundo que antaño lo hacía sentirse prisionero.

 Pocas veces hemos sido testigos de una naturaleza animada -incluyendo los cuerpos, para los que se estudiaron pormenorizadamente modelos reales- con tal vigor, cuya precisa sutileza formal hace del visionado una experiencia mágica y conmovedora. Volviendo al primer párrafo de nuestro texto, solo podemos achacar un problema de envergadura a La tortuga roja: su último tercio -que cuenta, por otra parte, con una escena de desastre natural deslumbrante y unos emocionantes planos finales- abandona la elementalidad de tintes míticos y acaba pagando el peaje de un relato sobre los ciclos vitales prototípico, dramáticamente conformista, carente del magnetismo de la primera hora de metraje.

Ir a la película >

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.



La revista hace un paréntesis

Por la situación actual, la revista Guía del Ocio ha tenido que hacer un paréntesis, pero pronto regresará.

Servicios

Venta de entradas

Sorteos y promos

Ocio en familia con Lola La Mota


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs


Podcast de cine: BUTACA VIP