El País

Crítica: Hombres sin precio

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Los siete magníficos

Lo mejor:
La película funciona, por comparación y en sí misma

Lo peor:
Resulta dudoso que trascienda la condición de evento de la temporada

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 3 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
2.8
30 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Western
  • Fecha de estreno: 23/09/2016
  • Director: Antoine Fuqua
  • Actores: Denzel Washington (Chisolm), Chris Pratt (Josh Faraday), Ethan Hawke (Goodnight Robicheaux), Vincent D´Onofrio (Jack Horne), Byung-hun Lee (Billy Rocks), Manuel Garcia-Rulfo (Vasquez), Peter Sarsgaard (Bartholomew Bogue), Matt Bomer (Matthew Cullen), Haley Bennett (Emma Cullen)
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2016
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

+ info

Hay un plano significativo en especial, por lo que se refiere a los aciertos y limitaciones de esta nueva versión del super western dirigido en 1960 por John Sturges, adaptación a su vez a la sensibilidad occidental del clásico de Akira Kurosawa Los siete samuráis (1954). No es este el texto adecuado para plantearle al lector otra vuelta de tuerca en torno a los remakes, su sentido, su oportunidad. Baste con parafrasear a Andrés Trapiello y apuntar que, un mismo argumento, dice cosas distintas en imágenes diferentes. Y que, por lo tanto, las aventuras de siete individuos adeptos a las emociones fuertes y el desarraigo que socorren -en apariencia, por dinero- a una población de gente de bien oprimida por el cacique de turno, tienen forzosamente poco que ver en manos hoy de Antoine Fuqua, con las filmadas en 1960 por Sturges, o las que concretó en 1954 Kurosawa. Incluso en el caso de que Fuqua hubiese aspirado a reverdecer, clonar, los objetivos de aquellas.

 Cosa que, como ponen de manifiesto una gran escena de apertura y un postrero enfrentamiento moralista, ambos ubicados en el mismo lugar, no ha sucedido. Los hombres y mujeres temerosos de Dios que habitan Rose Creek y que se ven sojuzgados durante los minutos iniciales por un magnate minero, Bartholomew Bogue ( Peter Sarsgaard), que quiere hacerse con las tierras de sus vecinos a precio de saldo, sin reparar en los medios, ejemplifican a esa clase media que, hoy como ayer, pretende mantener una dignidad en el seno del capitalismo que, como es lógico, solo puede traducirse en continuas indignidades de perfiles más o menos evidentes, la mayor de las cuales es la sumisión a una violencia propiciada en buena medida por su indolencia espiritual; mientras que los siete magníficos liderados por Sam Chisolm ( Denzel Washington) representan, como deja bien clara la escena en que el petimetre Goodnight Robicheaux ( Ethan Hawke) y el pistolero Vasquez (Manuel García-Rulfo) especulan con las muertes cruentas de sus abuelos durante el asedio mexicano de El Álamo, los sucesos y los personajes que, en palabras de James Ellroy, "construyeron un nuevo mundo desde el arroyo hasta las estrellas, pagando el precio de definir su época".

 En este aspecto, la composición del grupo justiciero -o vengador-, tiene que ver en la película de Fuqua con la corrección política, pero, también, con una ilustración simbólica de los humillados y ofendidos de América, aquellos sobre cuya sangre derramada y traicionada ha bailado una y otra vez el espíritu de la plutocracia industrial y corporativa. En el desenlace, los habitantes de un pueblo han logrado articular, gracias al sacrificio de los siete alienados, algo muy diferente, una comunidad; pero, ¿cuánto durará esta antes de volver a pervertirse? Puede que Los siete magníficos de 2016 sea la alegoría de tintes economicistas en clave de western -un género en auge- más interesante desde Cowboys & Aliens (2011); así como uno de los recordatorios cinematográficos más eficaces estrenados en los últimos tiempos acerca de la determinación que requiere la lucha contra quien intenta imponer su voluntad por la fuerza.

 Hablábamos, en cualquier caso, de un plano demostrativo de las virtudes e insuficiencias de la cinta. Nos referimos a aquel que plasma cómo el ejército reclutado por Bogue cabalga al atardecer para sofocar la insurrección que ha prendido en Rose Creek. Un travelling lateral feo, trémulo, filmado a contraluz; pero, también, apasionado, lleno de una viveza que recorre de principio a fin el conjunto del film, tan pleno en virtudes del mismo jaez como para conseguir que actores tan insulsos por lo habitual como Chris Pratt y Haley Bennett desprendan cierto carisma. Fuqua hace gala en momentos puntuales de estilo, de un tenebrismo naturalista -el prólogo en la iglesia del pueblo, el tiroteo en el salón donde vinculan sus destinos Chisolm y Josh Faraday (Pratt)- en el que juegan papel destacado la fotografía de Mauro Fiore y los primeros planos hiperrealistas de objetos. Pero, en líneas generales, estamos lejos de la exaltación formal que hizo de The Equalizer (2014) -lo más inspirado de Fuqua hasta la fecha- un Visconti del cine basura. La película que nos ocupa adolece de una realización y un montaje sucios, desmañados. En parte, debido a que, con alguna excepción, el cine de Fuqua no había girado hasta ahora en torno a dinámicas colectivas, sino individuales; y, en parte, debido a una producción que se adivina tortuosa. Todo ello le impide a la propuesta resultar memorable, pero incide en esa energía comentada, que tiene su máxima expresión en un combate final intenso, prolongado, lleno de ruido y furia, insólito en el panorama del cine mainstream forjado hoy por hoy en Hollywood. En resumidas cuentas, Los siete magníficos no es ni mucho menos perfecta, pero, durante su visionado, eso no importa demasiado, incluso tiene vertientes positivas.

Ir a la película >





Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs

Logo del blog de Guía del Ocio LA GASTRONOMA

15 RAZONES PARA VISITAR ECHAURREN

De Mapi Hermida

“La culpa la tuvieron las colmenillas”. Sí, esa fue exactamente la frase que dijo una de las personas sentadas en nuestra...


Podcast de cine: BUTACA VIP