El País

Crítica: Espíritus sin espíritu

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Ouija (2014)

Lo mejor:
El par de momentos reseñados, y el terror involuntario que emana de las asépticas imágenes

Lo peor:
Que algún chaval sin curiosidad cinéfila acabe creyéndose que el terror era esto

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 2.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
2.6
19 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Terror
  • Fecha de estreno: 05/12/2014
  • Director: Stiles White
  • Actores: Olivia Cooke (Laine Morris), Ana Coto (Sarah Morris), Daren Kagasoff (Trevor), Bianca A. Santos (Isabelle), Douglas Smith (Pete), Shelley Hennig (Debbie Galardi), Sierra Heuermann (Doris Zander), Sunny May Allison (joven Doris ), Lin Shaye (Paulina Zander), Claudia Katz (madre), Vivis Colombetti (Nona), Robyn Lively (Mrs. Galardi)
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2014
  • Calificación: No recomendada menores de 16 años

+ info

Ouija (2014) es un producto impersonal hasta lo irritante. Una película de terror en la que el terror auténtico brilla por su ausencia, a fin de que la consuman y olviden sin demasiado estrés postraumático espectadores sobreprotegidos de hoy entre los doce y los veinte años. En este sentido, es innegable que han optado por la ley del mínimo esfuerzo las tres productoras involucradas en su realización.

 La primera, Platinum Dunes, especializada en remakes confesos o inconfesos; porque, aunque el guión de Ouija (2014) es original, lo debe todo a las leyendas urbanas sobre el tablero que dicen permite comunicarse con el otro mundo, y a títulos como Witchboard (1986) y Muertos del pasado (2002). La segunda, Blumhouse Productions, artífice de las sagas Paranormal Activity, Insidious o Sinister; en esta ocasión, la compañía creada por Jason Blum ha optado por rebajar considerablemente el listón en cuanto a calidad y el público a que suele dirigirse. Y, la tercera, Hasbro Studios, subsidiaria de la empresa cuyos juguetes han inspirado antes Battleship (2012) o la serie Transformers; es como mínimo curioso que las películas-marca, registro en auge, lleguen a atreverse con entretenimientos tan polémicos como las Ouijas, que Hasbro comercializa sin pestañear en grandes almacenes y tiendas de juguetes.

 Ese hecho resulta en cualquier caso más interesante que la película que nos ocupa -víctima al parecer de reescrituras y la filmación de nuevas escenas-, en la que el hatajo de niñatos de costumbre retará juguetonamente al más allá hasta que los espectros de atrocidades pretéritas se abatan sobre ellos, forzándoles a averiguar a qué seres antaño vivos corresponden las presencias ahora demoníacas.

 Salvo por un momento en que frente a los practicantes de la Ouija se mueve una silla desocupada, no porque un espíritu esté jugando, sino porque se ha sentado en ella; y otro en que la protagonista del film, Laine ( Olivia Cooke, vista hace poco en otra muestra del mismo género, El estigma del mal), espera a que se acerque a ella por un conducto cierta criatura, Ouija (2014) es una propuesta, como apuntábamos al comienzo, de una asepsia absoluta. Lo cual, no por premeditado y esperado, deja de ser sorprendente: lo más perturbador de la película, aquí sí hasta lo aterrador, acaba siendo el universo cotidiano que tratan de tomar al asalto lo sobrenatural, los fantasmas del ayer, las ánimas de lo histórico: jovencitos salidos de un anuncio de champú, interiores que parecen decorados de una tienda de muebles, exteriores que semejan maquetas de urbanizaciones.

 "Las nuevas periferias residenciales son productos instantáneos y especializados, sin capas de memoria ni mestizaje, caracterizados por sus calles y zonas verdes desiertas y sus plazas inexistentes o sobredimensionadas y vacías; por la monótona corrección de sus arquitecturas clónicas y la grandilocuencia empalagosa de sus centros comerciales; por la mecánica de sus carreteras de acceso, atestadas de automóviles al amanecer y al atardecer; por su profusión de parabólicas que intentasen captar el significado profundo de triviales mensajes cifrados; por la obsesión con que videocámaras y carteles de empresas de seguridad alertan sobre la presencia de peligros difusos..." (Ramón López de Lucio).

 Esta impersonalidad, perfectamente equiparable a la naturaleza de Ouija (2014) por mucho que -o precisamente porque- su argumento trate sin ningún efecto de remontarse al pasado, debe mucho al director debutante de la película, Stiles White; quien, pese a tener nombre de realizador de porno, lo que ha sido previamente es coordinador de producción, experto en efectos visuales, y guionista. En esta última faceta, por cierto, White es co-responsable junto a la escritora de Ouija (2014), Juliet Snowden, del libreto de Señales del futuro (2009), una de las mejores películas fantásticas de los últimos años. Por desgracia, el dato no pasa de lo anecdótico, ya que nada de lo visto en aquel film de Alex Proyas puede compararse a lo que brinda esta desangelada cinta que, eso sí, solo costó cinco millones de dólares y ha recaudado hasta la fecha setenta, amén de haber publicitado la dichosa Ouija. Los productores, puede decirse que han cumplido exitosamente con lo que se habían propuesto; pero el espectador no debería ser partícipe del negocio, so pena de terminar sintiéndose estafado.

Ir a la película >




Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs

Logo del blog de Guía del Ocio LA GASTRONOMA

15 RAZONES PARA VISITAR ECHAURREN

De Mapi Hermida

“La culpa la tuvieron las colmenillas”. Sí, esa fue exactamente la frase que dijo una de las personas sentadas en nuestra...


Podcast de cine: BUTACA VIP