El País
Imprimir

Crítica: Imagen del presente, futuro de la imagen

  • Autor: Diego Salgado
  • Fecha:
Project Almanac

Lo mejor:
La alegría y hasta desvergüenza que caracterizan la propuesta

Lo peor:
Por su propia naturaleza, será basura reciclable en cuanto se haya caído de la cartelera

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 2.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
2.5
4 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Ciencia-ficción
  • Fecha de estreno: 30/01/2015
  • Director: Dean Israelite
  • Actores: Jonny Weston (David Raskin), Sofia Black-D´Elia (Jessie), Virginia Gardner (Christina), Amy Landecker (Kathy), Katie Garfield (Liv), Agnes Mayasari (chica del bikini), Hillary Harley (rubia), Gabriela Fraile (chica del bikini), Michelle DeFraites (Sarah Nathan), Sam Lerner (Quinn Goldberg), Patrick Johnson (Todd)
  • Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2014
  • Calificación: No recomendada menores de 7 años

+ info

¿Qué cabe pensar de una película que, de manera más o menos reconocible, en algunos momentos muy explícita, evoca continuamente para disculpar el sentido de su propia existencia otros títulos sobre viajes en el tiempo, o producidos vía el recurso formal al found footage? ¿Qué pensar de una película que violenta después sin pestañear ese registro apelando al formato panorámico y las incongruencias en el punto de vista, para delatar así lo artificial del cine en directo o en primera persona, para recordarnos su mera condición de espectáculo? ¿De una película, en definitiva, que trata de elaborar un discurso moralista acerca de la responsabilidad y el carácter irreversible de nuestras acciones, y cuyo desenlace aboga en cambio por el potencial omnímodo, salvífico, emancipador de las imágenes?

 Tantas contradicciones irresolubles, enojosas y a la vez fascinantes, quizás pueden darse solo en el ámbito de lo comercial; de un tipo de entretenimiento concebido para los adolescentes; de una propuesta de serie B que ha llegado a los cines tras innumerables contratiempos y demoras; de una cinta en cuyo espíritu no cuesta reconocer el que anima habitualmente a uno de sus productores, Michael Bay, alma creativa de la franquicia Transformers y las nuevas Tortugas Ninja. Porque Project Almanac simula durante parte de su relato adscribirse a lo que se espera de ella, planteándonos el descubrimiento por parte de un grupo de científicos precoces de una manera de viajar al pasado, y las consecuencias que tiene para ellos dicha peripecia, emprendida desde la inmadurez y la frustraciones personales; pero, según van transcurriendo los minutos, y especialmente durante los postreros, el guión firmado por los desconocidos Jason Pagan y Andrew Deutschman da de lado cualquier mojigatería discursiva, y sanciona un comportamiento de los protagonistas que tiene menos que ver con la ciencia, la aventura, la reflexión en torno al ascendiente del pasado en el tiempo propio, que con su derecho a disfrutar del día a día que nos ha tocado en suerte sin reparar ni en medios ni en los efectos.

 Una filosofía que adquiere carta de naturaleza plena en la última secuencia de Project Almanac, en la que cámaras e imágenes proteicas, que se reproducen imparables como un virus, se erigen en metáfora perfecta de una confianza plena y acrítica en las posibilidades del presente, en el futuro. Una filosofía que antes ha tenido reflejo lógico en la realización del sudafricano Dean Israelite, quien, pese a tener solo dos cortometrajes a sus espaldas, atina en Project Almanac a la hora de materializar y validar en pantalla una forma de realidad actual, poliédrica y bulliciosa, a través de un ejercicio de luz y color, una energía primaria y jovial, una conciencia preclara del hoy exultante de la imagen, capaz de abrazar tanto lo fantacientífico como las cuitas románticas y dramáticas que condicionan las ambiciones del genio precoz David (Jonny Weston) y sus amigos de instituto. Ambiciones que, a la postre se sustanciarán con un signo positivo, optimista, que mira de frente el mañana. Lo que hace de Project Almanac una película opuesta y a la vez complementaria de Chronicle (2012), su referente obvio. Aunque el film de Dean Israelite no sea comparable en cuanto a excelencias con aquel de Josh Trank.

Ir a la película >





Servicios


Recibe semanalmente los mejores
planes y premios del Club. ¡Suscríbete!




Blogs


Podcast de cine: BUTACA VIP